El Tribunal Supremo ha ordenado que el exministro de Transportes José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García tienen acudir presencialmente a la audiencia preliminar, prevista para el próximo 12 de febrero, del juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas en pandemia.

El juez Leopoldo Puente considera que los informes médicos aportados por ambos investigados no constituyen una razón de peso para permitir que la comparecencia sea por videollamada. Por ello, les ordena que ambos sean trasladados desde la prisión de Soto del Real.

El exministro socialista remitió al Tribunal Supremo varios informes médicos para comparecer por videoconferencia en la audiencia previa al juicio de las mascarillas. La documentación aportada al alto tribunal, muestra varias de las dolencias físicas y enfermedades que padece entre las que destacan presión lumbar, hipertensión arterial o diabetes.

La defensa sostenía que "la dureza de los traslados desde los centros penitenciarios - conducciones- en España es un aspecto señalado, tanto por internos como por organismos de defensa de derechos humanos, debido a las condiciones físicas y psicológicas que implican".

Por su parte, Koldo había solicitado previamente también esta medida por "razones de salud, integridad física y estricta proporcionalidad". En el escrito elaborado por la letrada Leticia de la Hoz, se detallaba que el traslado de Koldo desde Soto del Real a la Audiencia Nacional para recoger presencialmente un disco duro con la copia del contenido de varios dispositivos "le produjeron lesiones físicas, tales como erosiones en ambas muñecas y traumatismos dorsales derivados del uso inadecuado tanto de las medidas de sujeción como del sistema de retención del vehículo en el que se le trasladó". La altura del exasesor ministerial y sus considerables proporciones físicas dificultaron su bienestar en dicho traslado, según su abogada.