Ejercicio de realidad en el cuartel general de los populares aragoneses. Al llamamiento que vienen haciendo tanto el candidato a la reelección, Jorge Azcón, como su jefe de filas, Alberto Núñez Feijóo, al voto del “enfado” que sigue engordando a Vox, está la asunción de que, en el mejor de los casos, tan sólo pueden crecer dos escaños, para pasar de 28 a 30. Y eso, admiten, con mucha suerte. Porque el candidato de Santiago Abascal para el 8-F, Alejandro Nolasco, va a experimentar un fuerte crecimiento, mayor incluso que el que apuntan los sondeos.

En principio, el PP cree que Vox crecerá "a costa del descalabro de Pilar Alegría", la candidata socialista, quien podría tener, en su caso, peor resultado que el que le auguran los sondeos, siendo ya muy malo. De hecho, no es descartable el sorpasso de Vox al PSOE en la ciudad de Zaragoza, amén de riesgo de que la ex ministra no consiga si quiera podio en Teruel y quede cuarta tras el PP, Vox y Aragón Existe. Ahora queda por ver si ese crecimiento de la ultraderecha limita la posibilidades de ascenso del PP.

Trasvase de voto del PSOE a Vox

El reciente sondeo de 40dB para el grupo Prisa recogía la posibilidad de esos dos escaños de más para el PP. De hecho, es de los sondeos más favorables para los populares. También vaticinaba una buena marca para Vox con un horquilla que llegaba en su parte más alta a los 13 diputados, mientras otorgaba a Alegría entre 17 y 18, de los peores resultados de la historia del socialismo en la región. Pero hay otro detalle no menor de esa encuesta. Estima que un 7,9% de los electores socialistas de los anteriores comicios, críticos con el Gobierno, depositarán su papeleta a favor de Nolasco. Un trasvase de voto nada desdeñable.

Nunca aspiraron los populares, como en Extremadura, a una mayoría absoluta imposible en Aragón por la enorme fragmentación de su Cámara autonómica. Siempre han sido necesarios pactos postelectorales para tejer acuerdos de investidura o de legislatura. En puridad, tampoco fue una convocatoria electoral adelantada guiados por el convencimiento de mejorar resultados.

El PP quiere que el PSOE vaya acumulando desastres electorales de aquí a las generales

La cita ante las urnas realmente respondía al compromiso de Núñez Feijóo de cambiar la ley a futuro de modo que la acumulación de dos prórrogas presupuestarias consecutivas llevará a una convocatoria automática de elecciones. En principio Génova limitó su ámbito de aplicación a la política nacional, sin implicar a sus barones territoriales, pero esa diferenciación resultó imposible de sostener. Y ya de paso pillaban a los socialistas en un momento de extrema debilidad, de modo que fuera acumulado desastres electorales autonómicos de aquí a las próximas elecciones generales, ciclo que arrancó en Extremadura el pasado 21-D.

Que Azcón vuelva a repetir sus 28 escaños es otra opción plausible para el PP aragonés. Descartan, en cambio, bajar de esa cuantía, hipótesis que, salvo sorpresa, no contemplan. Y tras exigir ese voto del "enfado" que engorda a la ultraderecha, ayer pusieron en foco en el voto femenino, con el telón de fondo de la comparecencia en la comisión Koldo del Senado del que fuera uno de los más estrechos colaboradores de Pedro Sánchez, además de amigo de la candidata socialista: Francisco Salazar.

Azcón acusa a Alegría de mentir porque le aseguró, en una entrevista privada, que había afeado a Salazar su conducta

En una estrategia perfectamente coordinada entre el eje Génova-PP aragonés, por el que se decidió llevar a Salazar al Senado a tres días de las aragonesas, sus palabras le han servido de artillería a Azcón. El que fuera alto cargo de Moncloa y miembro de l ejecutiva federal socialista aseguró ayer que en esa cita "no hablamos de cuestiones políticas", tampoco de las denuncias de acoso sexual que pesan sobre él y que su compañera de filas sólo se interesó por su familia. Azcón cogió ayer estas palabras al vuelo para asegurar que él, personalmente, le preguntó a la candidata socialista "si le había reprochado a Salazar estar acusado de acoso sexual y Alegría me dijo que sí". La pregunta se la formuló en una reunión que mantuvieron a cuenta de los Presupuestos de la región, pero fuentes del entorno de Alegría vinieron a confirmar este extremo al asegurar, en su momento, que la conversación entre ésta y el sevillano había sido "dura".

En cambio, "hoy el señor Salazar, bajo juramento -dijo Azcón en referencia al deber de decir verdad en las comisiones de investigación- ha dicho que la señora Alegría mintió, que no le preguntó por el escándalo sexual en el que estaba envuelto. Tiene que dar explicaciones de porqué ha mentido a las mujeres aragonesas". Se trata de, a su juicio, un "feminismo de pancarta", mensaje con el que aspiran a captar parte del voto femenino del PSOE con la foto fija de de Alegría y Salazar almorzando en Madrid tras estallar el escándalo por presunto acoso sexual.

Hoy es el último día de campaña con Pedro Sánchez y Núñez Feijóo en los mítines de cierre de sus respectivos candidatos.