La borrasca Leonardo ha perdido intensidad este viernes al despedirse de la península, pero deja tras de sí un balance muy grave, con unos 11.000 desalojos solo en Andalucía, una fuerte preocupación por la crecida de numerosos ríos —especialmente el Guadalquivir— y el hallazgo de un cadáver en Málaga. A esta situación se suma la inquietud por la inminente llegada de una nueva borrasca, Marta, que traerá “precipitaciones persistentes”, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

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En Andalucía, el riesgo de lluvias intensas, inundaciones y derrumbes ha obligado a evacuar de forma preventiva a miles de personas. Según los últimos datos facilitados por el consejero de Presidencia, Interior y Emergencias, Antonio Sanz, se han producido alrededor de 11.000 desalojos en toda la comunidad.

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De ellos, 3.400 corresponden a la ciudad de Jerez de la Frontera (Cádiz). En Benaoján (Málaga), un municipio de unos 1.400 habitantes situado en la Serranía de Ronda, se ha ordenado el desalojo de unos 200 vecinos de zonas inundables ante el “riesgo de desbordamiento de la presa de Montejaque”.

En San Roque (Cádiz), los 341 vecinos desalojados en días anteriores han sido autorizados este viernes a regresar a sus viviendas, aunque con medidas de precaución. La situación es muy distinta en Grazalema, considerado el “epicentro” del temporal, donde los 1.500 habitantes evacuados no podrán volver a sus casas antes de seis o siete días, según las autoridades, según EFE.

El temporal ha provocado además el corte de más de un centenar de carreteras en Andalucía y graves afecciones en el servicio ferroviario. Cádiz es la provincia más damnificada, con 50 vías cortadas, y en total 152 carreteras presentan algún tipo de incidencia.

La crecida del Guadalquivir mantiene en alerta a la ciudad de Córdoba, donde el caudal ha superado los 5,5 metros, más del doble del umbral de alerta roja, situado en 2,5 metros. Esta subida obligó al corte del Puente Romano. El jefe de Coordinación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) en Córdoba, Pedro Escribano, ha advertido de que “lo malo está por venir”.

Las previsiones meteorológicas apuntan a nuevas precipitaciones intensas, con acumulaciones que podrían superar los 60 litros por metro cuadrado en doce horas en Grazalema, y los 40 litros en zonas como Ronda, Cazorla y Segura, o la sierra sur de Sevilla.

En Málaga, este viernes se ha hallado un cuerpo en la zona donde el pasado miércoles cayó al río Turvilla, en Sayalonga, una mujer de unos 40 años que intentaba salvar a su perro. Aunque la identificación oficial aún no se ha producido, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha lamentado el fallecimiento.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado a Andalucía y, acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha sobrevolado en helicóptero las zonas más afectadas. Desde allí ha alertado de la llegada de “días complejos” por la entrada de una nueva borrasca y ha hecho un llamamiento a la “calma y la prudencia”.

Fuera de Andalucía, Leonardo también ha causado importantes afecciones en Castilla y León, donde 53 tramos de ríos de la cuenca del Duero permanecen en aviso, nueve de ellos en nivel rojo. En Extremadura, aunque las lluvias han dado una tregua, alrededor de un millar de personas continúan realojadas de forma preventiva a la espera de la evolución meteorológica y de los caudales.