Es una asignatura pendiente en muchos temarios. Por ausencia o por falta de tiempo, no pocos jóvenes apenas han estudiado qué fue el franquismo cuando han finalizado su escolarización. Un desconocimiento que en muchos casos se convierte en la puerta de entrada a ideas falsas y a una visión distorsionada de lo que fue la dictadura. El Gobierno vasco ha convocado a medio millar de alumnos de bachillerato para intentar revertir ‘bulos’ que a menudo se difunden entre plataformas y redes sociales y en los que se transmite una imagen favorable y distorsionada de lo que fue el régimen franquista.

El acto ha tenido lugar en el BEC, un recinto ferial en el que a través de contenidos audiovisuales, testimonios de historiadores y cuestionarios se ha promovido una desmitificación y deslegitimación del régimen. La jornada, bajo el título ¡FRANCO, FRANCO, FRANCO!”, ha sido promovida por el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Gogora, para ayudar a los estudiantes a revisar de modo crítico y reflexivo lo que supuso la dictadura.

Desmontando el mito de que "con Franco se vivía mejor"

El acto ha buscado anular muchas de las ideas y supuestas ‘bondades’ que desde algunos sectores se divulgan sobre el franquismo a través de las redes sociales, con alta penetración entre los más jóvenes. Se estima que el 20% de los jóvenes vascos tiene una imagen parcial y tergiversada de la dictadura.

Entre las cuestiones que se han querido revertir del imaginario colectivo de los adolescentes está la idea de que con Franco “se vivía mejor”. A este respecto se han desmontado algunas cuestiones de carácter socioeconómico sobre las condiciones en las en que se vivía durante aquellos años.

Otro de los bloques que se ha abordado llevaba por título ‘La familia perfecta’. En él se ha analizado la imposición del modelo de familia que se vivió y los arquetipos de género, la rigidez social con la que vivían hombres y mujeres y las limitaciones que en especial padecieron las mujeres.

En tercer lugar, se ha analizado la falta de libertad que se padeció durante casi cuarenta años, la vulneración de los derechos fundamentales que impuso el régimen y las condiciones de falta de libertad social y política con la que se vivió. A través de vídeos, se ha mostrado a los jóvenes algunos de los testimonios de familiares de víctimas que padecieron la violencia policial.

Derechos fundamentales y testimonios de las víctimas

El acto ha contado con las aportaciones del historiador Nicolás Sesma, nacido después de la muerte del dictador, y autor del libro “Ni una, ni grande, ni libre. La dictadura franquista”. El divulgador de historia Mikel Herrán, nacido en 1991, ha sido otro de los seleccionados para desmontar algunas de las ideas erróneas que existen sobre la dictadura.

La consejera de Justicia, María Jesús San José, ha mostrado su preocupación por la visión “parcial, tergiversada y nostálgica” que se ha instalado en una parte de la juventud sobre aquellos años: “Una mirada que se nutre de mensajes interesados, creados por quienes no tienen más objetivo que el de poner en cuestión los pilares de la democracia, siempre frágil por definición”. San José ha recordado que aquellos años fueron “de dolor, represión, sufrimiento y fractura social”.

Ha defendido la necesidad de que sean los valores democráticos los que se instalen en las nuevas generaciones con fortaleza para construir una ciudadanía “activa y comprometida con la defensa de los derechos humanos, la convivencia y la pluralidad”.