El titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid ha tomado este martes declaración al exdirector adjunto operativo de la Policía Nacional, José Ángel González, y a la agente que le acusa de haberla agredido sexualmente en abril de 2025, en una causa que ha sacudido la cúpula del cuerpo. El abogado de la presunta víctima ha asegurado que el exagente ha negado la agresión, así como "cosas que se escuchan en el audio" reproducido en la sala. "Está en su derecho de mentir", ha indicado, y ha añadido que pueden "soportar con pruebas" su versión de los hechos.

Por su parte, el antiguo 'número 2' de la Policía ha declarado ante los medios que "por fin" ha podido dar su versión "y demostrar mi inocencia". "Me han destrozado la vida, personal, familiar y profesional, por algo que no he hecho en absoluto", se ha lamentado. "Muchos me han condenado sin ninguna prueba, porque la prueba principal es el audio. Esperemos que los hechos se puedan esclarecer con él".

Ambos estaban citados a partir de las 10:30 horas en una jornada clave para el avance de la investigación, que llega justo un mes después de que el juzgado admitiera a trámite la querella presentada por la presunta víctima. En ella, se acusa al que fuera 'número dos' de la Policía de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos, con la agravante de abuso de superioridad.

"Ha dicho que es una celosa, que le ha tendido una trampa y se ha contradicho entre sí", ha señalado el letrado de la presunta víctima. "Se ha hablado de los hechos ocurridos el 23 de abril. Me parece muy pobre el argumento de que, por ser celosa o interesada, y casi una simple policía, le haya montado una conspiración al todopoderoso DAO para perjudicarle".

A las 12.00 horas, la denunciante continuaba prestando declaración ante el juez David Maman, ratificando su denuncia y escuchando la reproducción de los audios incorporados al escrito. Por su parte, González entró en sala alrededor de las 13.00 horas y, según ha podido saber este periódico, la Fiscalía no ha pedido orden de alejamiento al no apreciar "subordinación" o "acercamiento". El abogado de la agente ha pedido como medida cautelar la prohibición de las comunicaciones entre ambos, petición que el juez ha denegado.

"El investigado ni se ha acercado a ella ni se ha comunicado con la misma desde el mes de julio", razona el magistrado en el auto, al que ha tenido acceso este periódico. "No parece que exista riesgo de que en esta fase de instrucción, una vez practicadas las declaraciones de ambos, se pueda producir ningún tipo de presión sobre la querellante y máxime cuando el investigado ya no ostenta el cargo de máxima autoridad policial".

Según la querella, ambos mantuvieron una relación afectiva previa marcada por una "asimetría de poder institucional", derivada del cargo que ocupaba González. La defensa de la agente sostiene que esa posición se tradujo en una dinámica de "control, dominación y sumisión psicológica" que se prolongó incluso después de que ella pusiera fin a la relación.

El relato de la denuncia

Los hechos denunciados se remontan al 23 de abril de 2025. Ese día, la agente se encontraba de servicio en la comisaría de Coslada cuando, según su versión, recibió varias llamadas del entonces DAO para que acudiera "con carácter urgente" a un restaurante donde se encontraba comiendo.

La mujer se negó inicialmente alegando que estaba trabajando, pero según la querella González insistió haciendo valer su autoridad y ordenó que abandonara su puesto. Para ello, habría dispuesto incluso un vehículo oficial para trasladarla hasta el lugar.

Tras el encuentro, siempre según la denuncia, el mando la instó a llevarle en coche hasta su domicilio y, una vez allí, la presionó para que subiera a la vivienda. Ya en el interior, la situación habría derivado en una agresión sexual con penetración después de que la agente rechazara "de forma verbal, expresa y continuada" el acercamiento.

El escrito recoge además que, tras ese episodio, el entonces 'número dos' de la Policía habría mantenido durante meses una conducta de acoso insistente a través de distintos teléfonos.

La versión del exDAO

La defensa de José Ángel González rechaza de plano los hechos. Sostiene que la relación fue consentida y que en ningún momento se impidió a la agente abandonar la vivienda.

En un escrito remitido al juzgado, vincula la denuncia a "celos" y apunta a supuestas contradicciones entre el relato de la querella y una grabación aportada como prueba, que —según su versión— reflejaría un tono de confianza entre ambos.

Paralelamente, la defensa de la agente ha pedido que se investigue la difusión de su identidad, después de que su nombre y apellidos trascendieran cuando la causa estaba bajo reserva. Considera que podría haberse producido un delito de revelación de secretos. La denunciante ha aceptado protección policial tras ofrecérsela la Dirección General de la Policía, en un contexto de creciente exposición pública del caso.