La investigación sobre el presunto caso de agresión sexual denunciado por una agente y que ha llevado a la dimisión del exdirector adjunto operativo de la Policía Nacional, José Ángel González, pivota sobre un audio del momento de los hechos que enfrenta las versiones de la denunciante y el que fuera 'número dos' del cuerpo policial.
Ambos prestaron declaración este martes durante más de tres horas ante el juez David Maman, titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid, en un interrogatorio marcado por la reproducción fragmentada de ese audio. Según ha podido saber El Independiente, el investigado ha reconocido su voz y la integridad de la grabación, aunque ha ofrecido explicaciones alternativas sobre los sonidos que en ella se escuchan.
Los hechos tuvieron lugar el 23 de abril de 2025, en la cocina de la vivienda del exDAO. Allí, según recoge la querella, González inició un acercamiento físico de carácter sexual que la agente rechazó "de forma verbal, expresa y continuada". Pese a ello, relata que el entonces máximo responsable operativo de la Policía habría bloqueado su salida y continuado con una conducta agresiva que terminó, presuntamente, en una agresión sexual con penetración.
El audio reproducido en Sala este martes se remonta al momento de los hechos. Durante su turno, el exmando policial fue interpelado por el sonido de una cremallera que se escuchaba en la grabación, pero negó que proviniera de su pantalón. Ante esta negativa, el instructor respondió: "Pues yo sí que la he escuchado".
Según ha podido saber este medio, la defensa del propio exDAO señaló entonces que la agente portaba una "riñonera muy grande" donde guardaba su arma reglamentaria y su teléfono móvil. Así, la longitud del sonido percibido en la grabación llevó al juez a matizar que se escuchaba una cremallera "muy larga", un detalle que ahora se deberá dilucidar para determinar si corresponde al pantalón del investigado o al accesorio de la funcionaria.
El sonido del grifo
Precisamente, otro eje de la declaración fue el agua corriente que se escucha en el audio. Tras ser preguntado por la Fiscalía, González explicó que estaba enjuagando unas copas de cerveza bajo el grifo. Según su versión, las limpió y dejó al lado del fregadero. "Como todo español, se lavan las copas después de la cerveza", ha apostillado el exmando, según ha podido confirmar este periódico.
No obstante, la querella de la denunciante relata que el sonido de ese grifo coincidiría con el momento en que el exDAO se lavó las manos tras una de las presuntas agresiones sexuales descritas.
Un interrogatorio "de más de 300 preguntas"
A la salida de los juzgados, el abogado de la presunta víctima, Jorge Piedrafita, calificó la declaración como "dura y difícil" para su representada, tras someterse a un interrogatorio "de más de 300 preguntas" a las que respondió "con enorme veracidad".
Por su parte, González declaró ante los medios que "por fin" ha podido dar su versión y "demostrar su inocencia". "Muchos me han condenado sin ninguna prueba, porque la prueba principal es el audio. Esperemos que los hechos se puedan esclarecer con él", subrayó. Así, su defensa sostiene que la relación fue consentida y que en ningún momento se impidió a la agente abandonar la vivienda.
Tras la vista, el magistrado ha rechazado imponer la prohibición de comunicación solicitada por la presunta víctima. El auto razona que González ya no ostenta su cargo de máxima autoridad policial y que no ha habido contacto entre ambos desde el pasado julio, por lo que no aprecia riesgo de que se pueda producir "ningún tipo de presión" sobre la querellante.
Esta decisión será recurrida por la defensa de la agente, que tilda de "sorprendente" la resolución dado que la agente vive con escolta policial "las 24 horas" tras la filtración de su identidad. Esta medida le fue ofrecida la subdirectora general de Recursos Humanos y Formación de la Policía Nacional, Gemma Barroso, que asumió de forma provisional las funciones de DAO hasta el nombramiento del comisario principal José Santafé Arnedo, que inició su mandato el 13 de marzo.
Justamente, el abogado de la víctima solicitó esta semana en un escrito remitido al juzgado la apertura de una pieza separada para esclarecer cómo se difundieron su nombre y apellidos cuando el procedimiento se encontraba bajo reserva, al considerar que pudo producirse un delito de revelación de secretos y una vulneración del secreto sumarial.
Según la defensa, varios medios publicaron documentación del proceso el mismo día en que la representación legal del exDAO presentó un escrito en el que figuraban los datos de la denunciante, lo que supuso una "grave intromisión en su privacidad, seguridad e integridad".