Un trabajador de Tragsa detectó que desde Adif se estaba protegiendo a Jésica Rodríguez, expareja del exministro de Transportes José Luis Ábalos, cuando trabajaba en la empresa pública Tragsatec. Un empleado (SBL), identificado como un controller financiero, encargado de supervisar los fichajes durante la pandemia, comprobó que Rodríguez no cumplimentaba los partes horarios y le reclamó en varias ocasiones que lo hiciera.

Así se desprende de la auditoría interna que la compañía publica ha remitido al Tribunal Supremo, a la que ha tenido acceso El Independiente. En mayo de 2021, este trabajador recibió un correo que le reenvió una gerente (MCMP) en el que se advertía: "Hay un tal SBL molestando a JRG, que lo paren". El documento también subraya que se han detectado "carencias en la supervisión y desempeño de la trabajadora en su puesto", una circunstancia que atribuye "en gran parte a la presión ejercida" por Adif.

Esta gerente ha corroborado en la auditoría la existencia de indicaciones externas para no insistir en el control horario de esa empleada. Explica que recibieron instrucciones de un interlocutor en Adif para "no insistir" y estar "tranquilos con esta chica". Aunque asegura que entonces desconocían su identidad concreta, admite que, por los mensajes recibidos, la consideraban "una chica [...] un poco especial" que "está bien relacionada" y que "suponíamos que era alguien protegido por ADIF".

Meses después de remitirle el correo reenviado, el gerente volvió sobre el asunto y le señaló: "¿te acuerdas de esto? Era la novia de Ábalos". La propia Rodríguez, en su declaración como testigo ante el Supremo, reconoció que no realizó ningún trabajo cuando estuvo contratada en Ineco y Tragsatec.

Presión de Adif

El informe interno de Grupo Tragsa detalla que fue el propio controlador financiero quien detectó la anomalía al revisar los partes durante la pandemia, cuando aún no existía un sistema de fichaje consolidado y se trabajaba con reportes semanales. Se llegó a reclamar hasta en tres ocasiones a Rodríguez que cumplimentara el parte horario sin obtener respuesta.

Ese seguimiento se interrumpió tras la recepción del citado correo, cuyo original no ha podido ser localizado pese a las búsquedas posteriores, aunque la gerente ubica su origen en Adif. A partir de ese momento, el control sobre los fichajes de la expareja de José Luis Ábalos se relajó.

El gerente explica que esta situación se produjo en un contexto de reorganización interna y de implantación del fichaje online, pero reconoce que influyó el hecho de que Rodríguez trabajara "directamente con Presidencia de ADIF" y que existieran indicaciones previas para reducir su carga de trabajo, así como la previsión de que su contrato finalizaría a los pocos meses.

Igualmente, el informe también ve irregularidades en el proceso de selección de Rodríguez porque, por ejemplo, no consta la realización de una entrevista técnica obligatoria que se le hace a cualquier personas que aspire a un puesto en la empresa.

Tragsatec e Ineco ha admitido que pagaron 43.978 euros a Jésica Rodríguez, 9.500 la primera y 34.477,86 la segunda. La que fuese su supervisora en Tragsatec testificó que en Adif le dijeron que desde presidencia de la compañía habían pedido que dejara en paz a la "sobrina" del ministro cuando preguntó por qué no fichaba y que sus jefes le conminaron a que la dejara de "acosar".

La contratación de la exnovia del ministro en ambas compañías formará parte del juicio del 'caso mascarillas' que empezará en el Tribunal Supremo el próximo 7 de abril y en el que se sentarán en el banquillo Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.