Lo ocurrido el pasado viernes en la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros augudiza las discrepancias y las relaciones conflictivas en el Gobierno entre PSOE y Sumar. No se puede considerar un hecho aislado habida cuenta la carga política que tuvo el gesto de los magentas, que si bien no parecen dispuestos a romper con Pedro Sánchez, tampoco se lo van a poner fácil en lo que queda de legislatura. El jefe del Ejecutivo quiso minimizar ese enfrentamiento para rebajarlo a la calidad de "salseo", aunque no pudo ocultar su incomodidad respecto a una performance que pilló a los socialistas por sorpresa y generó un enorme desconcierto.
Nunca se ha producido una situación igual, ni siquiera durante la anterior legislatura cuando Pablo Iglesias era el jefe de la delegación de Unidas Podemos. No faltaron entonces las tensiones y los enfrentamientos en el Consejo de Ministros, sobre todo en tiempos de pandemia, publicitados por los morados como estrategia de presión al socio mayoritario. Incluso hay quien recuerda, ya más tarde, "la disputa y los gritos" en el seno del Consejo cuando se decidió asistir militarmente a Ucrania tras la invasión rusa en 2022 o un anterior amago de "plante" con motivo de la reducción de la jornada laboral que quedó en nada "porque Sánchez lo solucionó rápido", incorporándolo a la carpeta de acuerdos del Gobierno, dicen en Sumar. Todo ello sin contar con los enfrentamientos públicos que Yolanda Díaz ha protagonizado con María Jesús Montero, Nadia Calviño, Carlos Cuerpo o Isabel Rodríguez a cuenta de muchos asuntos de su Ministerio.
Sumar quiere aguantar en el Gobierno para no perder visibilidad y de eso se sirve Sánchez
Pero lo de dar plantón a una reunión del Consejo de Ministros es nuevo. El órdago del viernes sólo permitía dos salidas para los magentas, esto es, arrancar una concesión a Sánchez o cerrar al salir. Pero lo cierto es que la segunda opción nunca estuvo sobre la mesa. La idea de Movimiento Sumar pasa por aguantar lo más posible en una posición que les da visibilidad, pero con la que también corren el peligro de ser arrasados por los socialistas, como ocurrió en las autonómicas de Castilla y León, de ahí la necesidad de marcar terreno propio. Pero, a fin de cuentas, Podemos no está en el Gobierno y sus resultados electorales también están siendo catastróficos, recuerdan. La estrategia desde que empezaron a ver el descalabro demoscópico pasa porque "el foco no esté puesto en lo que va a hacer Junts o Podemos, sino en lo que vamos a hacer nosotros", los propios socios de Sánchez.
La opción de salir del Consejo de Ministros, pero mantener el apoyo parlamentario, tampoco está sobre la mesa, no al menos de momento. Cabe recordar que de los cinco ministros del Movimiento Sumar, sólo la ministra de Trabajo tiene acta de diputada. El resto se diluiría, incluido el que parece hoy por hoy tener más papeletas para liderar ese espacio descabezado, esto es, el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy.
Sumar amenazó con votar en contra de la convalidación de decreto anti-crisis
De no haber conseguido su propósito, los 26 diputados del Grupo Plurinacional de Sumar hubieran votado en contra de la convalidación del decreto en el Congreso el próximo jueves, tal y como amenazaron que iban a hacer si no contemplaba ni la prórroga de los alquileres ni el control de los márgenes empresariales. De ese modo, hubiera decaido. Tampoco es que les entusiasmen las rebajas de impuestos del decreto, especialmente el de carburantes, pero eso no les impedía aceptar el texto. Sin contrapartidas "hubiera sido el decreto de una parte del Ejecutivo, no de todo el Consejo de Ministros. Íbamos a solemnizar un disenso político de calado y de crisis de Gobierno aunque ésta no se hubiera consumado", a sabiendas de que el voto en contra de los magentas hubiera terminado de certificar la muerte cerebral el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
La coordinadora general de Movimiento Sumar, Lara Hernández, defendió el sábado que, sin ellos, el Ejecutivo se hubiera limitado el viernes a hacer "regalos a Repsol, rebajas fiscales y políticas a favor de los caseros". Y el coordinador general de IU, Antonio Maíllo, dijo desde Málaga en unas jornadas sobre la vivienda que "cuando se tiene una voluntad política de hierro, como han tenido mis compañeros y compañeras de Sumar en el Gobierno, conseguimos objetivos que repercuten en la población".
Que la negociación previa a un Consejo de Ministros acabara de madrugada no es nuevo en las relaciones entre los socios gubernamentales. Sí lo fue la negativa total y absoluta de los socialistas "a incorporar nada de lo que les proponíamos", según la versión de Sumar tras más de seis meses de batalla en el seno del Ejecutivo. Fue en esas horas infructuosas de negociación cuando se decidió un plante que avaló la vicepresidenta segunda. Nunca se había llevado a ese extremo la estrategia, hasta el punto de reventar en muy buena medida la comparecencia de Sánchez. Lo que iba a ser una rueda de prensa de lucimiento acabó ensombrecido por la bronca interna.
La prórroga automática de los alquileres morirá en la Cámara Baja
No hay dudas respecto a que el decreto sobre la prórroga de los alquileres morirá en la Cámara Baja, pero antes estará un mes en vigor. En ese plazo sí se verán beneficiados aquellos a los que les cumpla su contrato. En Sumar cuentan con su efimeridad, pero su intención es abrir la discusión parlamentaria "para que se sepa lo que vota cada uno. No nos da miedo ese debate" a pesar de los reiterados intentos de los socialistas de "esconder el asunto bajo la alfombra". Frente a esta actitud, Sumar se marcó "un límite temporal y político, no podíamos aguantar más" con un tema que afecta a 600.000 contratos de alquiler que vencen este año y que es una de sus banderas.
Respecto a cómo va a ser la convivencia interna a partir de ahora confían en la experiencia y recorrido de todos los que se sientan en el Consejo de Ministros. Los del PSOE, "son de la estirpe de Sánchez, pueden tener heridas, pero no las aparentan". Y en cuanto a los magentas "Yolanda es paquidérmica, tiene la piel dura. Sira Rego está curtida y Mónica se ha ido curtiendo. Urtasun tiene muchos tiros dados", dicen sin citar al más que previsible nuevo líder de ese espacio, Pablo Butinduy. En definitiva "las dos partes del Gobierno están muy bregadas" y prevalece el interés común de seguir en el poder el mayor tiempo posible, aunque sea a fuerza de órdagos y amenazas.