El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha escenificado este viernes el cierre simbólico de la crisis diplomática entre España y Argelia desde Orán, la segunda ciudad del país y la más española de las urbes argelinas. Albares ha protagonizado la 'inauguración' de la nueva sede del Instituto Cervantes en Orán a pesar de que el centro estrenó la ubicación hace cinco años.

El centro de Orán abrió sus puertas en 2008, inicialmente en Rue Beni Soulem, y se trasladó tres años después a su ubicación actual, en Saint Hubert. Tal y como consta en la propia documentación del Cervantes, la institución que dirige Luis García Montero, el nuevo edificio -con más espacios- comenzó su actividad durante el curso académico 2021-2022. Es uno de los centros con más alumnos matriculados y mayor crecimiento de la red de sedes del Cervantes, resultado del legado español de la ciudad.

A pesar de este lustro de operaciones, desde el ministerio de Exteriores español insisten en que ha sido 'inaugurado' durante el viaje de Albares. “Inauguro la nueva sede del Instituto Cervantes de Orán, un espacio que refuerza los lazos humanos entre España y Argelia a través de nuestras lenguas y cultura. Miles de alumnos aprenden español aquí”, ha proclamado Albares en el mensaje institucional que acompañó el acto. Albares ha descubierto una placa inmortalizando el momento. La escena, cuidadosamente diseñada, buscaba subrayar la dimensión cultural de una visita que ha tenido como principal objetivo certificar la reconciliación política tras el choque diplomático de 2022 tras el histórico cambio de posición en el contencioso del Sáhara Occidental.

En su intervención, el jefe de la diplomacia española ha insisitdo en el valor simbólico del centro: “Mi viaje, ayer a Argel y hoy aquí, a Orán, es una muestra de nuestras sólidas relaciones bilaterales”, ha afirmado. “Aquí se sienten los lazos de amistad entre España y este país amigo, vecino y socio estratégico”, ha deslizado.

A pesar de la narrativa oficial, la sede del Cervantes no es nueva. El edificio lleva años operando como epicentro de la enseñanza del español en el oeste argelino, con miles de estudiantes matriculados. La 'inauguración' responde más a un gesto político que a la apertura efectiva de unas instalaciones inéditas.

Memoria y huella española

La parada en Orán, histórica ciudad marcada por siglos de presencia española, ha permitido a Albares desplegar también una agenda de memoria. El ministro ha visitado el fuerte de Santa Cruz, una de las principales fortificaciones levantadas durante la dominación española entre los siglos XVI y XVIII, y rindió homenaje a los exiliados republicanos españoles.

El tributo tuvo lugar ante el monolito que recuerda al Stanbrook, el carguero británico que zarpó de Alicante el 28 de marzo de 1939 con 2.638 refugiados a bordo, en los últimos días de la Guerra Civil. “En memoria de los refugiados republicanos españoles, en reconocimiento al pueblo argelino por su acogida solidaria”, reza la inscripción. Un episodio que sigue vertebrando parte de la memoria compartida entre ambos países.

Gas, comercio y deshielo político

Más allá de los gestos culturales, la visita ha tenido un marcado contenido estratégico. El jueves, en Argel, el presidente argelino Abdelmajed Tebboune confirmó ante Albares la reactivación plena del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación, suspendido tras el giro español sobre el Sáhara Occidental en 2022.

La cuestión saharaui, detonante de la crisis, apenas afloró en las conversaciones. Según el propio Albares, fue mencionada “en un par de ocasiones sin profundizar”, en un intento evidente de no reabrir fricciones en plena fase de recomposición diplomática.

El viaje ha servido, en cambio, para consolidar la dimensión energética de la relación. En sus encuentros con el ministro de Exteriores argelino, Ahmed Attaf, y con el titular de Hidrocarburos, Mohamed Arkab, ambas partes acordaron reforzar la cooperación y explorar un aumento del suministro de gas hacia España, aunque sin precisar cifras.

Argelia, principal proveedor de gas del mercado español, emerge en este contexto como un socio clave en un momento de tensión global en los mercados energéticos. “Un suministrador fiable y constante en un momento en el que todo el mercado energético mundial está sufriendo por la guerra una transformación conjunta”, subrayó Albares.

Durante su estancia, Albares se reunió con empresarios españoles presentes en Argelia para abordar nuevas oportunidades de inversión en sectores como hidrocarburos, alimentación, cerámica e industria. La hoja de ruta incluye además la celebración de una Reunión de Alto Nivel en Madrid, la primera desde 2018, como culminación institucional de la normalización.