Jessica Rodríguez, expareja del exministro de Transportes José Luis Ábalos, ha asegurado este martes ante el Tribunal Supremo que era el propio dirigente socialista quien asumía finalmente los gastos derivados de su relación y del piso de lujo en el que residía en pleno centro de Madrid. "No sabía si quien pagaba el piso era Escolano [socio del comisionista Víctor de Aldama] o Koldo o Ábalos. Todo lo que yo he visto con Ábalos es que daba igual quién pagara las cosas, porque era él el que finalmente sufragaba todos los gastos", ha afirmado.
Así se ha pronunciado durante su declaración como testigo en la primera jornada del juicio de la causa especial contra Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama por la presunta trama de mordidas en la adjudicación de contratos de mascarillas durante la pandemia.
Ataviada con una mascarilla y gafas de sol, Rodríguez ha llegado al Supremo a falta de un cuarto de hora para el arranque de la vista oral, sobre las 9.45 horas. Su declaración estaba prevista inicialmente en la sesión de la mañana, pero se ha trasladado finalmente a la segunda mitad de la jornada, a partir de las 15.30 horas. Ha comparecido ante el tribunal de espaldas a la cámara.
Durante el interrogatorio del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, Jessica ha relatado que conoció a Ábalos en octubre de 2018 y que comenzaron entonces una relación en la que compartían viajes, comidas y cenas. Según ha explicado, la relación terminó en noviembre de 2019, cuando el entonces ministro decidió continuar con su vida familiar mientras permaneciera en el cargo. "No lo terminamos mal, simplemente él iba a continuar en su vida paralela y yo no estaba de acuerdo", ha señalado.
El piso de Plaza de España
Rodríguez también ha explicado cómo surgió la idea de trasladarse a un piso en la Torre de Madrid, en Plaza de España. En ese momento compartía vivienda con compañeras de universidad, por lo que, según ha relatado, Ábalos le propuso buscar otra casa donde pudieran verse con más comodidad. "Yo compartía piso y nosotros nos veíamos prácticamente todos los días y no teníamos un sitio donde poder vernos. Me dijo que mirara casas y que eligiera la que me gustara", ha explicado.
Según su testimonio, la intención era que ella viviera allí y que ambos pudieran pasar tiempo juntos, ya que el entonces ministro seguía residiendo en la vivienda oficial del Ministerio con su familia.
Tras el fin de la relación, Rodríguez ha señalado que Ábalos le transmitió que podía seguir viviendo en ese piso mientras continuara con sus estudios. En ese contexto, ha explicado que el exministro le dijo que no se preocupara por la vivienda y que podía quedarse en ella. Según su versión, el propio Ábalos justificó ese apoyo económico porque se sentía "culpable" por haberle hecho cambiar su estilo de vida cuando antes "era feliz".
"Todos los regalos eran de Ábalos"
Durante su declaración, Rodríguez ha insistido en que los regalos o ayudas económicas que recibió durante la relación procedían del propio exministro, no de su 'mano derecha'. "Todo lo que siempre se me ha regalado, me lo ha regalado Ábalos, no Koldo", ha afirmado.
En este sentido, ha explicado que el entonces asesor del ministro se encargaba en ocasiones de gestionar cuestiones prácticas, como el pago de su matrícula universitaria en 2020. "Fue un regalo que no me esperaba, yo agradecida", ha señalado.
También ha descrito la relación entre Ábalos y su asesor como muy estrecha. "Koldo era la sombra de Ábalos. Siempre que estaba en algún sitio, iba con Koldo", ha declarado, añadiendo que entre ambos existía una relación jerárquica pero también de amistad.
Problemas con el alquiler del piso
Jessica ha relatado además que, en un momento dado, la inmobiliaria llegó a reclamarle unos cuatro meses de alquiler pendientes. Según ha explicado, recibió una llamada en la que le advirtieron de que se debían cuatro mensualidades y que debía abandonar la vivienda "ipso facto". "Me agobié muchísimo porque me dijeron que se debían cuatro meses de alquiler y que me tenía que ir inmediatamente de la vivienda", ha afirmado.
No obstante, ha insistido en que ella nunca preguntaba quién se encargaba de pagar el alquiler o los gastos asociados al piso. "Yo no preguntaba quién lo pagaba o no; lo que no quería era que me echaran del piso", ha señalado.
"No sé si trabajaba mucho o poco"
Rodríguez también se ha referido a su paso por las empresas públicas Ineco y Tragsatec. Según ha explicado ante el tribunal, llegó a mantener una reunión con el hermano de Koldo, Joseba García, para tratar su situación laboral cuando accedió a Ineco. "Fue con Joseba porque, según me había dicho Koldo, estaba bajo su tutela, que era su subordinada", ha señalado.
Durante su declaración, ha asegurado además que el propio Ábalos estaba al tanto de que ella no desempeñaba funciones en el puesto para el que había sido contratada. "Yo tenía un contrato pero no trabajaba activamente. Estaba a la espera de que Joseba me dijera lo que tenía o no que hacer", ha afirmado.
Previamente, se ha producido la declaración de Joseba, que ha contestado únicamente a las preguntas de la abogada Leticia de la Hoz —abogada de su hermano y también también le defiende en el 'caso Koldo' en la Audiencia Nacional— y cuya declaración versó, en gran parte, sobre la situación laboral de Rodríguez.
El testigo situó su relación con Jessica en el inicio de su etapa en Ineco, aunque evitó concretar fechas por temor a equivocarse. Según explicó, fue ella quien le contactó para ayudarle a manejar los partes de trabajo, una tarea que describió como especialmente compleja: "Hay que hacer un máster para hacer los partes horarios de Ineco", ironizó. También negó haber ejercido como su superior jerárquico y restó importancia a su implicación en su actividad laboral: "Yo no sé si Jessica trabajaba mucho o poco, yo no la controlaba" afirmó, añadiendo que ella nunca le trasladó que dejara de acudir a su puesto.
En el plano personal, reconoció cierta cercanía con Jessica, hasta el punto de disponer de las llaves de su domicilio para cuidar de su gato cuando ella estuviera fuera de Madrid, aunque rechazó que eso implicara favores de otro tipo.
Su contratación en Ineco, "anormalmente rápida"
También ha testificado la responsable de selección de Ineco, Ana Araceli Arigita, que ha señalado ante el tribunal que la contratación de Jessica Rodríguez se produjo con una rapidez poco habitual en la empresa. Según ha explicado, la candidata fue convocada para una entrevista el 27 de febrero de 2019 y pocos días después comenzó su contrato. "No es normal tanta rapidez", ha admitido.
Durante su declaración, Arigita ha precisado que 2019 fue un año de "muy alta contratación" en la empresa pública de ingeniería y consultoría dependiente del Ministerio de Transportes, lo que obligaba a gestionar numerosos procesos de selección. No obstante, ha explicado que lo habitual era que los candidatos pasaran por una primera entrevista con el técnico de selección y el responsable del área. "En el caso de Jessica, el proceso tal y como yo lo gestionaba no se realizó", ha afirmado.
A preguntas de las defensas, la testigo ha negado haber recibido ninguna indicación directa de Koldo García para contratar a Rodríguez ni haber tenido contacto con él o con responsables de Adif durante el proceso. También ha indicado que no tuvo conocimiento de esta contratación hasta tiempo después, cuando ya había estallado la investigación judicial y se le pidió revisar los procesos de selección de 2019. Preguntada por el abogado de Ábalos, Marino Turiel, sobre si podía entenderse que el procedimiento se completó al formalizarse el contrato, Arigita ha respondido: "Sí".
Lo que se juzga en el Supremo
El tribunal del caso mascarillas examina si cometieron irregularidades en la compraventa de material sanitario durante la pandemia y otras cuestiones como la presunta colocación a dedo de personas del entorno de Ábalos en compañías públicas o el papel del exministro en el rescate de Air Europa.
La Fiscalía solicita 24 años de prisión para Ábalos, 19 años y medio para Koldo y siete años para Aldama, que ha reconocido los hechos. Por su parte, las acusaciones populares, lideradas por el Partido Popular, reclaman 30 años para el exministro y su exasesor, mientras que para el empresario piden la misma pena que el fiscal.
Te puede interesar