La sesión matutina del segundo día del juicio del 'caso mascarillas' se ha centrado en la presunta contratación irregular de Claudia Montes en Logirail, supuestamente facilitada por la intermediación de José Luis Ábalos y su entonces asesor Koldo García. Este miércoles han declarado como testigos el exdirector gerente de Logirail José Ángel Méndez, que ocupaba el cargo en el momento de la contratación, y su sucesor, Óscar Gómez Barbero, al frente de la empresa pública entre 2019 y 2022.
Méndez ha relatado que la incorporación de la que fuera Miss Asturias en 2017 incluyó un período formativo de cuatro semanas sobre los procesos de venta de Renfe Viajeros y la promoción de trenes turísticos de lujo. Pocos días después de completar esa fase e incorporarse formalmente a su puesto, Montes dejó de ir a trabajar. "Entonces, inicio un proceso para abrir un expediente disciplinario", ha explicado. "Alguien que se ausenta más de ocho días incurre en una falta muy grave y puede ser sancionada con despido".
Pero ese expediente disciplinario no llegó a materializarse. Méndez fue cesado justo cuando iba a iniciar su tramitación: "Cuando se va a tramitar, dejo de ser director, y ya es el siguiente el que toma otras decisiones". Así, tras su salida, la nueva dirección optó por mantener a Montes en el puesto y mejorar sus condiciones laborales.
Esta nueva dirección llegó de la mano de Óscar Gómez Barbero, que también ha comparecido este miércoles ante el tribunal —presidido por el magistrado Andrés Martínez Arrieta— en calidad de testigo. Preguntado por la acusación popular sobre la incorporación de Claudia Montes a LogiRail, ha precisado que no participó en su contratación porque se incorporó un mes después. "Tampoco conocí nunca ese expediente disciplinario", ha asegurado.
Una vez incorporado a su nuevo puesto directivo, se informa a Gómez Barbero de "un problema" en "uno de los cinco principales proyectos" de la compañía. "Una de las trabajadoras no había acudido a su puesto, así que trato de entender qué está pasando", ha reconocido. Esa persona era Claudia Montes.
El exdirectivo ha relatado que la "oficina" a la que Montes debía acudir a trabajar era un espacio situado junto a unas escaleras, en una planta de calle y señalado con unas banderas. "Francamente, no me pareció un puesto de trabajo como para prestar los servicios del contrato", ha manifestado. Así, dio instrucciones para que se diera un espacio "más adecuado" para el producto que se estaba ofreciendo. "Un billete de un tren turístico de lujo cuesta casi 12.000 euros", ha subrayado.
Según ha explicado, la empresa trató de corregir ese desajuste entre el servicio que debía prestarse y las condiciones en que se estaba desarrollando elevando también la categoría profesional de Montes, apenas un mes después de su incorporación. En ese contexto, Gómez Barbero ha reconocido que llamó personalmente a la trabajadora para comunicarle que la situación que, a su juicio, habían generado ellos mismos al asignarle "un puesto de trabajo en un lugar inadecuado", había quedado resuelta, después de adaptar el contrato a las funciones reales que exigía el servicio.
Inicialmente, Claudia Montes tenía un contrato de menor nivel, "de perfil comercial", pero, según explicó el exdirectivo, la modificación se adoptó para evitar retrasos en la prestación del servicio. "Me pareció que era lo más adecuado y así no tener que seleccionar a otra persona, para no incurrir en una penalización por el cumplimiento del servicio", ha explicado, precisando que el cambio consistió en una mejora de categoría.
Gómez Barbero ha defendido que se trató de una cuestión "muy ordinaria" de gestión laboral, y ha rechazado que esta decisión fuera tomada por indicaciones externas. "Nadie se puso en contacto conmigo. Nadie de Renfe, Adif o cualquier estamento de los órganos de Gobierno se puso en contacto conmigo para darme instrucciones", ha defendido.
Su currículum llegó desde Renfe
Durante su testifical, el predecesor de Gómez Barbero, José Ángel Menéndez, ha indicado que el currículum de la trabajadora llegó a LogiRail a través de la gerencia de Recursos Humanos de Renfe, remitido el 18 de octubre de 2019 por Santiago Galindo. Durante la fase de instrucción, la propia Montes explicó que recurrió al exministro en busca de trabajo porque su situación "era muy complicada" y que finalmente lo obtuvo gracias a la mediación de su 'mano derecha', el exasesor ministerial Koldo García.
Sin embargo, el exdirectivo ha descartado que hubiera irregularidades en la recepción de su currículum, ya que reunía los requisitos para el "perfil básico" y para ello se dan posteriormente los cursos de formación.
Este proceso cambió con la llegada de Gómez Barbero a la dirección. Según ha apuntado el también ex alto cargo de LogiRail, una vez se incorporó al puesto las contrataciones de carácter temporal se hacían dándoles publicidad través de la propia web de la empresa: "Pero con anterioridad a mi llegada no existía un procedimiento de ese estilo. Se recibían por correo, en mano... por diferentes medios".
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