La dirección de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha cerrado filas frente a las recientes peticiones de su líder en el Congreso, Gabriel Rufián. El portavoz del partido, Isaac Albert, ha rechazado de manera tajante la propuesta de liderar un frente de izquierdas a nivel estatal, subrayando que, aunque la formación "puede ayudar", su papel no es "resolver las disputas de la izquierda española". Para la formación republicana, la prioridad absoluta sigue siendo Cataluña y sus intereses soberanistas.

Esta respuesta surge tras una interpelación directa de Rufián a través de la red social X, donde instó a la cúpula de su partido a encabezar la construcción de confluencias de izquierdas. Sin embargo, Albert ha dejado claro que la estrategia de la dirección no pasa por diluirse en plataformas de ámbito nacional, marcando una distancia significativa con los deseos expresados por el portavoz en Madrid.

A pesar del rechazo a la propuesta organizativa, el portavoz ha reconocido que la dirección "comparte la preocupación" de Rufián ante el posible ascenso de un gobierno compuesto por el Partido Popular y Vox. Albert ha definido la situación actual como un "peligro" para la democracia y ha garantizado que, si de ERC depende, la extrema derecha no llegará a gobernar "nunca" ni en "ningún lugar".

No obstante, esta lucha contra la derecha no implica que ERC acepte ser etiquetada como un apéndice de la política estatal. Albert ha reivindicado al partido como la "izquierda nacional de Cataluña", rechazando explícitamente formar parte de la "izquierda del PSOE". Según el portavoz, los ejes centrales de su acción política son la lengua, la gente y los intereses de Cataluña, reafirmando que su compromiso principal es con su "país".

En su discurso, Albert ha enfatizado que la ambición de Esquerra es "liderar todo el espacio de la izquierda en Cataluña, sin migajas". La formación sostiene que no puede haber una "transformación real" si no existe una "conciencia nacional", lo que justifica su decisión de centrarse en el territorio catalán en lugar de involucrarse en la reconfiguración de la izquierda en el resto de España.

Finalmente, el portavoz ha apostado por un modelo de colaboración basado en la periferia, sugiriendo "sumar" fuerzas con otros partidos progresistas territoriales como EH Bildu, el BNG o Compromís. Para ERC, defender los derechos de los distintos "pueblos" es la verdadera vía para proteger la democracia, situando estas alianzas soberanistas por encima de cualquier frente de izquierdas centralizado.