El extesorero del PP Luis Bárcenas ha afirmado este lunes ante la Audiencia Nacional que, durante su estancia en el centro penitenciario de Soto del Real de Madrid, encargó a otro interno la labor de destruir "todos los audios" relacionados con Mariano Rajoy, en el marco de las investigaciones relacionadas con el ‘caso Kitchen’.

Durante su declaración, Bárcenas ha explicado que el contacto con este preso surgió dentro del propio centro penitenciario, cuando un recluso destinado en el área de comunicaciones se le acercó y le aseguró tener amplios conocimientos en informática y seguridad digital. "Me contó que estaba allí por un delito de trafico de drogas pero que él era un genio de la informática y que se dedicaba a la seguridad de las comunicaciones".

Tras interesarse por su perfil, el extesorero decidió confiarle una tarea concreta ya que consideró que sí que "tenía conocimientos" sobre informática. Bárcenas le pidió al preso acceder a archivos que él mismo tenía almacenados en la nube y actuar sobre ellos siguiendo instrucciones precisas. El encargo incluía la localización de audios específicos y su posterior eliminación cuando así se le indicara.

MR, Mariano Rajoy

Para facilitar el trabajo, Bárcenas le entregó una nota manuscrita con direcciones de correo electrónico, claves de acceso y otras indicaciones, además de explicaciones verbales. Entre las instrucciones figuraba de forma expresa la destrucción de los audios relacionados con “MR”, siglas que, según ha confirmado, correspondían a Mariano Rajoy.

El recluso le trasladó que necesitaba adquirir equipos técnicos para poder ejecutar el encargo fuera del centro penitenciario, aprovechando permisos de salida. El coste de estos medios se situó entre 4.000 y 4.500 euros, cantidad que Bárcenas ha admitido haber abonado a través de Sergio Ríos, quien era su chófer y persona de confianza.

Según su versión, el plan se completó con éxito. “Cuando volví a salir, en la nube no tenía nada”, ha afirmado, dando por hecho que los archivos habían sido eliminados.

"Una cara inolvidable"

La relación entre ambos presos se interrumpió poco después, cuando el interno experto en informática fue detenido nuevamente y "el centro pone medidas" para que ambos no puedan verse más. Bárcenas ha explicado que recibió el aviso de la nueva detención de esta persona a través de una tercera persona, que le comunicó que el recluso no podía mantener contacto con él. Tras su regreso a prisión, el endurecimiento de las condiciones impidió cualquier nueva comunicación.

En cuanto al pago, el extesorero ha detallado que ordenó realizar la entrega del dinero a través de Sergio Ríos, antiguo chófer de su familia. Para ello, contactó con su mujer y su hijo, quienes se encargaron de coordinar la operación. Posteriormente, su esposa le confirmó que el importe había sido entregado.

Tres grabaciones guardadas

Además de los audios, el encargo también incluía el acceso a otros documentos almacenados en la nube relacionados con distintas personas vinculadas al entorno del caso.

Bárcenas ha reconocido en la Audiencia Nacional que guardaba tres grabaciones, una de él mismo donde "explicaba cosas de este procedimiento y la contabilidad del partido". Además, otra grabación "muy cortita" con el que fuera presidente del Gobierno en ese momento, Mariano Rajoy, y otra tercera "más larga" con Javier Arenas.

Estas conversaciones se encontraban dentro de un pen drive que guardó el extesorero junto a "documentación más importante" en el despacho de su mujer y también "en la nube" que le pidió al preso que tuviese localizado para eliminar cuando fuera necesario.