El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy comparece este jueves como testigo ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga la denominada 'operación Kitchen', en una declaración que estará marcada por el testimonio que prestó el lunes el extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, que ejerce la acusación particular. Este dedicó más de seis horas a relatar ante la Sala la existencia de tres audios que acreditaban no solo la contabilidad "extracontable" del partido, sino también que esta era conocida "por todas las instancias" superiores.

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Pero Bárcenas fue más allá y situó una grabación "muy corta" de una reunión en el despacho de Rajoy en la que le habría entregado un sobre con el saldo de la caja B, que el entonces líder del PP habría destruido en una trituradora. Ese supuesto audio, que el extesorero asegura que guardó tanto en un pendrive como "en la nube", constituye uno de los ejes sobre los que previsiblemente pivotará la declaración del que fuera jefe del Ejecutivo entre 2011 y 2018.

Según expuso, la grabación con Rajoy formaba parte de un conjunto de audios que decidió conservar como respaldo ante la cúpula del partido. Sin embargo, aseguró que terminó ordenando su destrucción, al menos en la nube, durante su estancia en prisión preventiva, cuando encargó a otro interno con conocimientos informáticos que eliminara los archivos vinculados a "MR", siglas que identificó con el expresidente. Bárcenas aclaró que no sabe si fueron destruidos, pero que cuando salió de prisión, el contenido había desaparecido.

El extesorero popular enmarcó estos hechos en el contexto de la denominada operación 'Kitchen', que supuestamente tuvo como objetivo hacerse con ese tipo de información comprometedora antes de que llegara a la Justicia. En este punto, señaló directamente a su chófer, Sergio Ríos, acusado en la causa, como la persona que tenía "acceso permanente" tanto a sus dispositivos como a la documentación que almacenaba en internet.

De acuerdo con su testimonio, Ríos no solo ejercía funciones de conductor, sino que actuaba como "chico para todo", con acceso a su domicilio y al estudio de su mujer, donde se guardaban hasta "20 o 25 cajas" con documentación sensible, incluido el pendrive que posteriormente desapareció. La acusación sostiene que el chófer habría sido captado como confidente para facilitar el acceso a ese material.

No obstante, las menciones a Rajoy por parte de Bárcenas no han sido las únicas que ha escuchado el tribunal durante el juicio. El responsable de la investigación policial de la 'operación Kitchen' ratificó también la semana pasada ante el tribunal de la Audiencia Nacional que la presunta trama se refería al expresidente como "El Asturiano" o "El Barbas". "La persona a la que denominan 'El Asturiano' es Mariano Rajoy, quien era el presidente del Gobierno entonces. Es un dato que está muy claro", señaló el inspector durante su declaración.

La 'operación Kitchen' se refiere al supuesto dispositivo parapolicial que presuntamente se puso en marcha desde el Ministerio del Interior entre 2013 y 2015 para espiar a Bárcenas y sustraerle documentación relacionada con el 'caso Gürtel', que se investigaba en aquellas fechas. En el banquillo se sientan, entre otros, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez.

La Fiscalía sostiene que la trama estaba "dirigida a obtener tanto información como pruebas materiales que pudieran resultar incriminatorias para el Partido Popular y sus máximos dirigentes" en el marco del 'caso Gürtel', que investigaba la Audiencia Nacional y que años después acabó provocando que el PP perdiera el Gobierno.