Elena Candia, líder del PP en Lugo, se ha convertido en la nueva alcaldesa de la ciudad gallega tras prosperar una polémica moción de censura. Este hito pone fin a 27 años consecutivos de gobiernos de la izquierda, todos ellos con regidores socialistas, y ha sido posible gracias al voto clave de María Reigosa, una exedil del partido socialista que llegó al gobierno municipal tras el trágico fallecimiento de uno de los tres concejales del PSOE que han perdido la vida en este mandato.

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La votación no deparó sorpresas en un pleno extraordinario marcado por la expectación mediática y las tensiones sociales, según informa EFE. Una hora antes del debate, cientos de personas protestaron a las puertas del consistorio coreando mensajes en contra de esta maniobra política. En el interior del salón de plenos, la secretaria municipal exigió a los presentes abstenerse de manifestaciones de agrado o desagrado antes de proceder a una votación nominal y alfabética que otorgó la victoria a los populares y la edil no adscrita por una ajustada diferencia de un voto frente a los doce del PSdeG y BNG.

Durante la sesión, que inició con la constitución de la mesa de edad por parte de las concejalas Flor Rubinos e Iria Buide, la nueva regidora defendió la legitimidad de su llegada a la alcaldía. La popular Elena Candia justificó el uso de esta "herramienta legal" y aprovechó su intervención para enumerar lo que considera proyectos "fallidos" de los hasta ahora gobernantes, lamentando también que sus familiares no lograran entrar por falta de aforo. Por el contrario, Reigosa prefirió guardar silencio y rechazó intervenir en su turno de palabra.

La crudeza política de la jornada se evidenció especialmente durante la intervención del regidor saliente, el socialista Miguel Fernández, quien afeó duramente que la moción de censura se haya construido sobre "la ausencia y el dolor". Fernández no dudó en catalogar la maniobra política de "oportunismo", acusando al nuevo bloque de utilizar "lo más sensible, lo más humano, como herramienta de cálculo político" para desbancar a su equipo de gobierno.

En un tono severo, el dirigente socialista auguró que la jornada marca el "principio del fin político" de quien promueve y de quien apoya esta iniciativa, ya que está convencido de que "Lugo sabrá juzgar". Además, lanzó una dura advertencia sobre el peso moral de la moción: "Si en la vida la mayor parte de las cosas son pasajeras, no ocurre así con la integridad. Ustedes quedaron marcados en la historia y ante nuestros vecinos".

En la misma línea se pronunció el hasta la fecha teniente de alcalde, el nacionalista Rubén Arroxo, quien enfatizó que "Lugo no olvida" y que la ciudadanía pasará factura a este "nuevo bigobierno" forjado por lo que calificó de "pacto de embusteras". La evidente fractura del pleno culminó con el juramento y la toma de posesión de Elena Candia, un trámite al que ni PSOE ni BNG quisieron asistir, abandonando la sala antes de que se produjera la entrega de insignias.