Los Mossos d'Esquadra han detenido este martes a Jonathan Andic, hijo del fundador de la multinacional Mango, acusado del presunto homicidio de su padre, Isak Andic, según ha adelantado La Vanguardia. Tras más de un año de exhaustivas investigaciones, el primogénito del empresario ha sido trasladado a dependencias judiciales para pasar a disposición de la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell, magistrada encargada de investigar el caso.
El suceso se remonta al 14 de diciembre de 2024, fecha en la que el hombre más rico de Cataluña perdió la vida tras precipitarse desde una altura de 150 metros en el macizo de Montserrat. Padre e hijo se encontraban realizando una ruta de senderismo hacia las cuevas de salitre de Collbató. Desde el primer momento, el ahora detenido ha negado cualquier responsabilidad, asegurando que la fatal caída fue un accidente mientras paseaban por la montaña.
Sin embargo, las sospechas de los investigadores se fundamentan en diversas incongruencias en las declaraciones que Jonathan prestó tras la muerte de su padre. La policía autonómica detectó contradicciones sobre el lugar exacto en el que se encontraba durante la caída, dónde aparcó el vehículo o si tomó fotografías. Además, los agentes consideran altamente improbable que un cuerpo pueda despeñarse de forma fortuita en ese punto del camino sin que se ejerza cierta fuerza física sobre él. A esto se suma un detalle inquietante: antes de la excursión, el detenido pidió al escolta personal de su padre que los dejara solos bajo el pretexto de que necesitaba hablar en privado.
Para apuntalar sus pesquisas, los investigadores requirieron el teléfono móvil del sospechoso el pasado mes de septiembre. Desde entonces, la policía científica ha estado analizando minuciosamente el registro de llamadas y mensajes, trabajando contrarreloj para recuperar conversaciones borradas que pudieran arrojar luz sobre el caso. Cabe destacar que el arresto se ha precipitado justo en el momento en el que estaba a punto de expirar la última prórroga de la investigación acordada por el juzgado.
Pese a los indicios recabados por los agentes, un portavoz autorizado de la familia ha recalcado que la colaboración de Jonathan Andic con las autoridades "ha sido y será máxima". Esta misma fuente ha confirmado que el investigado se encuentra declarando, aunque no han trascendido más detalles al estar las diligencias bajo secreto de sumario. Paralelamente, los Mossos indagan en una posible mala relación paternofilial, una hipótesis que ha sido negada de forma rotunda y unánime por sus hermanas, su tío y los directivos de la compañía.
El recorrido judicial del caso Andic ha estado marcado por continuos giros procesales. Inicialmente, en enero de 2025, la jueza instructora decidió archivar provisionalmente la causa al no hallar indicios de delito. No obstante, apenas dos meses después, ordenó su reapertura para incorporar ampliaciones de los atestados policiales. Fue en el mes de octubre cuando se oficializó la investigación formal contra el primogénito, provocando que sus abogados exigieran a la magistrada información detallada sobre su situación legal.
A lo largo de todo este complejo proceso, Jonathan ha contado con el respaldo incondicional de los albaceas de su padre, quienes reclamaron "respeto" y defendieron públicamente su inocencia. En noviembre de 2025, la jueza tomó declaración como testigos a las hermanas del detenido, Judith y Sarah Andic, así como al hermano del empresario fallecido. Semanas después, coincidiendo con el primer aniversario de la pérdida, los tres hermanos emitieron un mensaje de unidad, ensalzando el legado empresarial de Isak Andic como una profunda inspiración para el futuro de la familia y de la icónica marca de moda
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