El portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, ha mostrado su preocupación por las acusaciones que pesan sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por el caso Plus Ultra. Ante esta situación y durante la sesión de control al Gobierno, el dirigente republicano ha confesado "estoy jodido. Tengo un enorme afecto a Zapatero".
Durante su intervención, Rufián ha instado directamente al actual presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, a reaccionar y ofrecer una respuesta clara ante las informaciones que señalan al exlíder socialista. Con su habitual contundencia, el portavoz de ERC ha lanzado una dura advertencia sobre las consecuencias del escándalo. "Si es verdad, es una mierda. Si es mentira, es una mierda aún mayor".
La tensión en el hemiciclo ha ido en aumento cuando el diputado catalán ha puesto sobre la mesa el debate sobre las líneas rojas en la política y las relaciones con ciertos sectores empresariales. En este sentido, ha interpelado al presidente del Gobierno con una pregunta directa para cuestionar los límites éticos del caso: "¿Dónde acaba el lobismo y empieza el tráfico de influencias?".
En su turno de réplica, Pedro Sánchez ha intentado apaciguar las críticas recordando las medidas impulsadas por su gabinete para mejorar el control institucional. El presidente ha contestado señalando que el Gobierno ya remitió a la Cámara un proyecto de ley para regular las actividades de los grupos de influencia. Asimismo, ha recordado que dicha normativa se encuentra actualmente a la espera de que los propios partidos políticos reactiven su tramitación.
Más allá de las medidas legislativas, el líder socialista ha querido cerrar filas en torno a la figura de su predecesor, garantizando que los socialistas colaborarán plenamente con la Justicia. Sánchez ha mostrado su absoluto "respeto a la presunción de inocencia" y ha trasladado todo su apoyo a Zapatero, reivindicando el importante legado que dejó durante su etapa como presidente.
Finalmente, el actual jefe del Ejecutivo ha aprovechado la ocasión para marcar distancias con la oposición y defender la limpieza de la gestión de su partido. Sánchez ha apostillado que, a diferencia de lo que ocurría en las etapas en las que gobernaba José María Aznar o Mariano Rajoy, "durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero no hubo ningún caso de corrupción".
Te puede interesar