El papa León XIV ha protagonizado este martes una intensa jornada en Barcelona en la que ha lanzado un doble llamamiento: por un lado, contra la violencia machista y los feminicidios; por otro, a favor de una mayor atención a la salud mental en las sociedades contemporáneas. Lo ha hecho durante una vigilia de oración celebrada en el Estadio Olímpico Lluís Companys ante unas 40.000 personas, en un acto marcado por testimonios personales, música y mensajes de fuerte carga social.
Durante la vigilia, ha respondido a las intervenciones de tres jóvenes que han compartido experiencias de sufrimiento y vulnerabilidad. Entre ellas, la de una joven que relató cómo de niña vivió el intento de asesinato de su madre a manos de su padre.
A partir de ese relato, ha descrito la existencia de un “clima envenenado en las relaciones familiares de abusos y opresiones” que sigue derivando en violencia machista. León XIV ha subrayado que esta realidad no puede entenderse como un problema individual ni como algo ajeno a la sociedad, sino como una cuestión colectiva que exige respuesta. “A nosotros nos corresponde afrontarla en todas sus dimensiones, sea personalmente, sea como sociedad”, ha afirmado.
El Papa ha insistido además en que no debe atribuirse esta violencia a causas religiosas o ajenas a la responsabilidad humana. “No podemos atribuir a Dios lo que ha sido confiado a nuestra responsabilidad”, ha señalado, reclamando un análisis centrado en las dinámicas sociales, el individualismo y la normalización de la violencia.
El pontífice ha pedido una respuesta sostenida y compartida frente a una problemática que ha descrito como estructural, especialmente en lo relativo a la violencia contra las mujeres.
Salud mental como prioridad en los sistemas sanitarios
En la misma vigilia, el papa León XIV ha abordado también el sufrimiento vinculado a la salud mental a partir del testimonio de otra joven que ha relatado su lucha contra una profunda depresión y un intento de suicidio.
El pontífice ha pedido mayor atención a este “malestar invisible y generalizado” que, ha señalado, afecta especialmente a los jóvenes, y ha reclamado que la salud mental sea una prioridad en los sistemas sanitarios.
León XIV ha advertido de que las sociedades actuales tienden a ocultar la fragilidad y el dolor bajo exigencias de rendimiento y perfección, lo que agrava el sufrimiento de quienes lo padecen. “Es importante tomar conciencia de cómo la salud mental se ve cada vez más amenazada en el contexto de sociedades que se consideran avanzadas”, ha señalado durante su intervención en el Estadio Olímpico.
La jornada también ha incluido gestos de carácter solidario: el papa ha bendecido una treintena de ambulancias de la organización de Sor Lucía Caram que serán enviadas a Ucrania con ayuda humanitaria.
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