La Universidad del País Vasco (UPV/EHU) ha hecho público el resultado del proceso de revisión de las pruebas de la PAU 2026. En particular, se han evaluado las 1.178 reclamaciones formalizadas sobre el examen de Lengua Vasca y Literatura II. En un comunicado, el centro académico ha señalado que en el caso del tríbunal número 11, el más polémico por sus bajas calificaciones, de las 76 pruebas con un cero como calificación tras la revisión tan solo se han mantenido 11 con esa misma puntuación. Sin embargo, las nuevas correcciones, según subraya la UPV, no han arrojado "incrementos significativos y han permanecido próximas al cero". Según la Universidad, menos del 20% de las correcciones se han traducido en un incremento de más de dos puntos.
A la misma hora que la Universidad daba a conocer los resultados de las revisiones, en el Parlamento Vasco comparecía la consejera de Educación, Begoña Pedrosa, quien ha aportado datos diferentes. Ha señalado que le consta que en total el número de ceros que se impuso en la primera corrección en la asignatura de euskera fue de 168 ceros, la mayor parte en los tribunales 11 y 12 de la Facultad de Sarriko de Bilbao. Ha añadido que casi la mitad de ellos correspondían al tríbunal número 11, un total de 80, y que todos ellos menos uno, es decir, 79, los impuso un mismo corrector. Un tribunal al que se asignó un tramo alfabético de alumnos, entre la I y la S de centro concertados del 'modelo A' (En castellano).
Sin razón clara: "Educación no corrige exámenes"
La universidad pública no ha aportado ninguna razón que explique el elevado número de ceros en el examen de euskera. El rector ha defendido que el sistema de corrección es «garantista» y que «no estamos ante un proceso arbitrario». Bengoetxea se ha limitado a aportar una hipótesis, el impacto de las faltas de ortoigrafía, por las que se podían perder hasta dos puntos: "La explicación que podría dar desde una base teoricaes que puede haber estudaintes con un 1,9, un 2 y al aplicar la reduccion por ejemplo por errores ortográficos, se hayan quedado en el cero". Tampoco ha señalado en qué tribunales o correctores se habrían producido estas puntuaciones tan bajas, las cuales han disparado las peticiones de revisión de la PAU.
En la información facilitada por la Universidad se recuerda que en los procesos de corrección han participado profesores de bachilleratos. En un intento por situar el foco de lo ocurrido también sobre el departamento de Educación, ha recordado que el 76,4% de los correctores de euskera pertenecían a centros de bachillerato y sólo el 23,5% restante a la EHU. Desde el Gobierno vasco, la consejera Pedrosa ha reconocido que ha faltado información por parte de la Universidad y que se enteró de lo sucedido por los medios de comunicación. Ha recordado que la función de Educación es exigir garantías, "no corregir exámenes, no asigna calificaciones y no toma decisiones técnicas que corresponden a los resposables de la prueba".
El escándalo saltó el pasado día 10 de junio, cuando se publicaron las notas provisionales de la PAU en Euskadi. La avalancha de ceros en la asignatura de Euskera, concentrados en un grupo y modelo de colegios específicos, provocó un profundo malestar. El foco se situó especialmente sobre el tribunal número 11 de la Facultad de Sarriko, en Bilbao. De los 150 estudiantes que realizaron la prueba en dicho tribunal, 60 sacaron un cero y 40 de ellos fueron calificados con menos de un 2.
Colegios concertados del 'modelo A'
La sospecha de una posible irregularidad o fallo de corrección se acrecentó al concentrarse estas bajas calificaciones solo en un grupo de estudiantes -los que tenían apellidos comprendidos entre la I y la S- procedentes de siete colegios concertados del Modelo A (enseñanza en castellano con el euskera como asignatura). Entre los afectados también figuran centros con modelo trilingüe, que distribuyen las asignaturas con el mismo peso entre el euskera, el castellano y el inglés.
Muchos de los alumnos afectados por los ceros en euskera cuentan con títulos acreditados de euskera en los niveles B2 o incluso C1 (EGA), lo que certifica un elevado conocimiento de la lengua.
Las protestas de cientos de estudiantes y familias forzaron al Gobierno Vasco a pedir explicaciones urgentes al rector de la UPV/EHU, Joxerramon Bengoetxea.
Los examenes de euskera han sido los que más reclamaciones para una segunda revisión han recibido, seguidos por los de Lengua y Literatura II (1.193 peticiones de revisión) e Inglés (1.137). En el caso de las pruebas de euskera, las calificaciones han sido corregidas en un procentaje muy superior al del resto de revisiones. Si la mayoría de las revisiones del conjunto de materias se ha resulto sin variaciones en la calificación, en el 59% de los casos, en el caso del euskera el 85% de los examenes han visto rectificada su nota.
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