El Legend of the Seas, el nuevo coloso de Royal Caribbean, se distingue desde cualquier punto del Puerto de Málaga. Miles de personas se acercaron este lunes al puerto malagueño para verlo con sus propios ojos. La escala en la ciudad no era una parada comercial más, sino la jornada inaugural del barco antes de arrancar su temporada en el Mediterráneo. Royal Caribbean eligió Málaga para presentar al mundo el tercer barco de su clase Icon tras el Icon of the Seas y el Star of the Seas, construido en los astilleros Meyer Turku de Finlandia.
El Legend of the Seas, con 365 metros de eslora, entra en la lista de los cruceros más grandes jamás construidos. Desplaza 250.800 toneladas de registro bruto y dispone de 2.805 camarotes repartidos en veinte cubiertas, de las cuales dieciocho son accesibles para pasajeros. En ocupación doble, puede alojar a 5.610 pasajeros. En máxima capacidad, la cifra sube hasta los 7.600 viajeros. A bordo trabajan alrededor de 2.350 tripulantes, alojados en una cubierta de cuatro plantas diseñada específicamente para la tripulación, con camarotes de nueva planta pensados por y para ellos.
La propuesta de ocio del barco está pensada para que los pasajeros no necesiten bajar a tierra. El barco está organizado en ocho barrios temáticos, cada uno con su propia identidad y oferta de actividades. Cuenta con siete piscinas diferenciadas por tipo de público, incluyendo la Royal Bay Pool, una de las más grandes instaladas en un crucero, y The Hideaway, la primera piscina infinita suspendida a 47 metros sobre el mar. El parque acuático Category 6, considerado el mayor en alta mar, incluye seis toboganes, entre ellos algunos de los más altos y rápidos jamás instalados en un navío.
El programa de entretenimiento no para: hay pista de patinaje sobre hielo con espectáculos en directo, simuladores de surf, rocódromos, tirolinas y una pasarela de altura llamada Crown's Edge que combina obstáculos y una tirolina a 47 metros sobre el océano. Uno de los espacios más llamativos es el Central Park, un jardín exterior con más de 33.000 plantas y árboles naturales que recorre el barco con bares, restaurantes y actuaciones de jazz en vivo. Ahí se alza The Pearl, la escultura cinética más grande instalada en un crucero.
Otra de las apuestas más ambiciosas del diseño es el AquaDome, una estructura acristalada de casi 700 paneles de vidrio ubicada en la proa del barco que ofrece vistas panorámicas de 220 grados sobre el mar. De día funciona como zona de descanso con el AquaDome Market, una plaza gastronómica con seis conceptos culinarios diferentes que es la primera de su tipo en un buque de Royal Caribbean. De noche se convierte en el AquaTheater, donde las actuaciones combinan acrobacias, saltos desde 18 metros de altura y una cascada de 17 metros que cae al centro de la piscina de actuación.
La oferta gastronómica está construida para que ningún pasajero repita mesa durante toda la travesía. El barco cuenta con 28 restaurantes y cerca de 40 espacios en total para comer o tomar algo, con propuestas que van desde cocina asiática, italiana o griega hasta conceptos más singulares como el Royal Railway– Legend Station, una experiencia de cena inmersiva ambientada en un vagón de tren inspirado en la Ruta de la Seda, o el Hollywoodland Supper Club, que recrea el Hollywood clásico con gastronomía y ambientación temática.
Tras este viaje inaugural desde Málaga, el Legend of the Seas iniciará sus rutas regulares por el Mediterráneo Occidental con salidas desde Barcelona y Roma antes de poner rumbo al Caribe, donde establecerá su base en Fort Lauderdale para la temporada de invierno.
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