El magistrado de la Sala Tercera del Tribunal Supremo (TS) José Sospedra Navas y el magistrado y vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) Alejandro Abascal Junquera han defendido este jueves la independencia judicial, y han denunciado un "relato" político que busca debilitar la confianza en la Justicia a través del discurso de 'law fare'.
Sospedra Navas, en su ponencia durante el curso de verano de la Complutense en San Lorenzo de El Escorial 'La Constitución de 1978, ¿en cuidados intensivos o ya en paliativos?', ha denunciado la existencia de esta "estrategia argumentativa utilizada por ciertos sectores políticos" que busca deslegitimar al Poder Judicial mediante la creación de un "relato" que presenta la justicia como un escenario de "guerra judicial" o 'law fare', según informa Europa Press.
Según el magistrado, esta maniobra pretende que los fallos adversos al poder político sean percibidos como una "persecución" y no como resoluciones basadas en el Estado de Derecho.
Así, ha detallado que este "relato" opera en dos niveles: uno colectivo, que descalifica a los jueces como una "clase de élite" o "conservadores" para justificar cambios en los sistemas de selección; y otro individual, el denominado "discurso de guerra judicial".
El magistrado ha lamentado el uso "sin escrúpulos" de esta técnica en las investigaciones que afectan a personajes políticos, señalando un "efecto papagayo" en el que un actor político lanza un mensaje y "todos los demás lo repiten sobre todo con las mismas palabras" hasta que cala en los medios de comunicación y en la opinión pública.
Así, ha explicado que esta situación se refleja en encuestas recientes donde una parte significativa de la población duda de la imparcialidad judicial. Para Sospedra Navas, estas críticas y presiones forman parte de una "tendencia de debilitar o contener a los jueces", que se manifiesta también en reformas como la de la oficina judicial, la cual ha calificado de "intromisión inconstitucional".
Por su parte, el magistrado Alejandro Abascal durante la misma ponencia, también ha defendido la independencia y profesionalidad de la carrera judicial frente a los intentos de señalar a los jueces como una "correa de transmisión política", al tiempo que ha advertido sobre el riesgo que supone para el Estado de Derecho que un órgano de "estricta designación política", como es el Tribunal Constitucional (TC), pueda dejar sin efecto las sentencias de los tribunales ordinarios.
Además, ha subrayado que los jueces son "garantía de objetividad" y ha rechazado las críticas y "señalamientos" que buscan trasladar a la sociedad una imagen de politización de la justicia. "El dato mata al relato", ha aseverado el magistrado, quien ha asegurado que, tras dos años de nombramiento, "jamás" ha recibido una llamada de un político para darle instrucciones sobre sus decisiones.
Abascal ha reconocido la existencia de "influencias externas" diarias, pero también de "intereses internos" dentro de la propia carrera que alimentan el debate sobre la politización. Sin embargo, ha puesto como ejemplo la actuación de los vocales en casos de gran presión mediática y política, como el 'caso Dívar', donde asegura que se actuó bajo criterios profesionales y no políticos.
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