Madrid se transformó por unas horas en una isla caribeña, llena de buen ritmo, rones y mojitos, y mucho más. Mad Tropikal Festival (20 de junio de 2026), iniciativa del boricua Federico Hernández, sumo una docena de casas roneras, con la opción abierta de probar alguna original ginebra y una selección de buenos whiskys, de la mano de Madrid Whisky Club. Estuvo muy animado el espacio Mojito Garden, donde 6 bares tropicales de Madrid competían por ver cuál era el mejor mojito clásico y el más innovador, según la votación final del público asistente; y como no podía ser de otra forma, el festival terminó con una actuación espontanea de una plena portorriqueña y una actuación tributo al cantante Marc Anthony, que impulso a los bailadores a disfrutar.

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Sin duda el Caribe es el corazón de los mejores rones del mundo, y podemos dividir sus estilos en tres, debido a sus orígenes y tradiciones: los rones de las Antillas francesas (Martinica, Guadalupe, Haití) son rones agrícolas, elaborados con jugo de caña de azúcar, destilados en columna y con crianza real en barricas de roble francés (un estilo seco y herbáceo muy original). Los rones de las Antillas españolas (Cuba, Republica Dominica y Puerto Rico) se elaboran de las melazas obtenidas tras hervir el jugo de caña y extraer sus azucares, y se destilan en columnas y realizan una crianza por el sistema de mezcla continua de soleras. En este estilo se suman lo rones de Centroamérica (Panamá, Nicaragua, Guatemala) y también los de Venezuela. Rones ligeros, dulces, suaves y de tacto aterciopelado.

En las Antillas británicas (Jamaica, Barbados y en el continente Guyana), encontramos un estilo tradicional de rones, de melaza, pero destilados en alambiques y con crianza real (los años de añejamiento corresponden con los que aparece en la etiqueta). Son rones densos, pesados, con cuerpo y gran intensidad de notas de melaza y de madera de su larga crianza. Es importante destacar que las altas temperaturas y humedad de la región es responsable de una elevada evaporación anual en las barricas, de entre un 6 a un 10% del volumen total. En las destilerías escocesas esa parte de los ángeles es de solo un 2% y en Cognac es de un 3%, por lo que los ángeles caribeños están de fiesta permanente, y sus rones maduran a mayor velocidad que otros destilados.

La primera mención del ron es en Barbados en 1650, donde se denominaba matadiablo (kill-devil) y rumbuillon, por los tumultos que generaba su ingesta, bebida asociada a marineros y piratas. La compañía francesa Plantaray (antigua Plantation), propiedad de Alexander Gabriel, cuya casa principal está en Cognac, nos propone algunos rones muy interesantes, como Xaymaca, de su destilería en Jamaica, destilado por dos veces en alambiques de cobre, y que madura de 1 a 3 años en barricas de roble; es potente, con especias dulces, fruta tropical, piña y plátano maduro, con un final largo muy seco. Mientras Sealander es un ron de Barbados de 8 años, en barricas de amburana (árbol brasileño, típico de las cachazas), de amplia fruta tropical madura, con recuerdos de especias dulces, vainilla y una final muy original. Plantaray XO, rinde homenaje al 20 aniversario de su destilería en Barbados, un ron con nítidas notas de melaza, sabroso, seco, con cuerpo y gran carácter.

El ron dominicano León Jiménez es de los más prestigiosos de la isla, y surge de la iniciativa de la fábrica de puros La Aurora (1903). Su Edición Especial 1903, es un ron de 8 años, destilado de la melaza fermentada en una columna y se caracteriza por su fruta madura y vivacidad, que lo convierte en idóneo para coctelería. Me gusta mucho mas su 110 Aniversario, con 8 años de crianza al que se suma un acabado de dos años más en barrica de roble francés: es redondo y suave, goloso y de finas notas de vainilla y uvas pasas. La suma de ambos placeres, ron y puro, es todo un homenaje a la buena vida caribeña. El representante cubano en este festival es el ron Legendario, que nace en La Habana en 1946 y que en la actualidad comercializa en todo el mundo la empresa valenciana Grupo Alonso. Su ron Añejo Oro de 5 a 7 años de crianza es suave y seco, con especias dulces; Mucho mejor el ron Añejo 9, con 9 años de crianza en el sistema de soleras, con notas de pasas y vainilla, paso goloso, suave y de un grato final seco, de marcado carácter cubano.

Panamá se está convirtiendo en todo un referente del mejor ron caribeño. Con personajes como Don Pancho, referente maestro ronero de origen cubano, que nos propuso su ron Siglo XVI, con 19 años de crianza estática en barricas de roble, elaborado de melaza y destilado en alambique: es un ron muy fino, delicado, de paso de boca suave, con un final redondo muy placentero. Otra de las grandes casa ronera panameñas es Ron Abuelo, que nace en 1908; su gran concentración de sabores se debe a la evaporación anual en las barricas de un 5%, que concentra sus atributos. Abuelo 12 años despliega aromas de nueces y melaza, y piel de naranja, en la boca es seco, amplio, sabroso y de largo final especiado. Abuelo 12 años Three Angels, es añejado en la parte alta de la bodega, con más calor y por ello concentra más su sabor. De color caoba oscuro, especiado, potente, muy concentrado, seco y sabrosón. La especialidad de El Abuelo son sus acabados (wood finish); a los rones de 12 años se someten a tres años más de añejamiento en tres tipos distintos de barricas: Oporto Tawny, Cognac Napoleon, Oloroso de Jerez. Catamos este último, con notas de nueces, pasas, sabroso y seco, con un final largo y redondo, de gran personalidad.

En una mesa cercana nos sorprendió un ron de Guyana (ex Guayana británica), país del norte de Sudamérica pero que a todos los efectos está considerado del Caribe. El ron El Dorado posee un estilo es muy original, se elabora con melazas, se destila una parte en columnas y otra en antiguos alambiques de madera, y luego realizan una crianza real como marca la tradición de los rones de estilo británico. Pero la peculiaridad de este ron es el tipo de azúcar, denominado Demerara y sus ancestrales columnas y alambiques de madera, los únicos activos en estos momentos en el mundo. Catamos El Dorado 12 años, con potentes aromas de melaza y especias dulces, con una boca intensa y sabrosa, con perfecto equilibrio entre sus golosidad inicial y un final seco, de larga persistencia. Aunque mi favorito es el Dorado 15 años, con más cuerpo, marcado carácter de las melazas, de gran complejidad y largo final muy seco.

No podía faltar en este festival un ron canario: Arehucas, marca fundada en 1884 en el municipio de Arucas, Gran Canarias. Su estilo es muy peculiar y poco habitual en España, pues en vez de las melazas utiliza para sus rones el jugo de la caña de azúcar, es por lo tanto un ron agrícola, como el de Martinica, Guadalupe o Madeira. En la cercana isla de La Palma, también se elabora un sensacional ron agrícola, ron Aldea, aunque en ambos casos no tienen la denominación oficial de ron agrícola, por motivos burocráticos europeos. Catamos Arehucas blanco, con sus deliciosas notas herbales, que recuerdan al té verde, en boca es suave y goloso, perfecto para un buen mojito. Arehucas Añejo 12 años es el Selección de la Familia, con 12 años de crianza estática en la barrica de roble, despliega notas de chocolate y albaricoque, es suave, redondo, delicado, con sensación de frescor y final con carácter. Su ron más prestigioso es el Añejo 18 años, de un estilo más maduro, con recuerdos de vainilla y cacao, de color caoba oscuro, notas de frutos secos y una boca amplia y seca, de grato final cálido y larga persistencia. Un ron muy sabroso.

En este periplo por algunos de los mejores rones del mundo, principalmente del Caribe, hemos disfrutados de estilos muy variados, como los rones agrícolas de jugo de caña, los finos y suaves rones de estilo español y los potentes rones de estilo británico. Un universo de sensaciones que bien merece la pena descubrir.