El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha lanzado una desesperada petición de "socorro" al Gobierno central, reclamando la declaración inmediata de "emergencia nacional" ante la incesante presión migratoria que asfixia a la ciudad autónoma. En apenas una semana, "han entrado 1.500 personas", una cifra crítica y alarmante que representa "el equivalente casi al 2% de toda la población de Ceuta".
Ante esta situación límite, el líder autonómico ha exigido al Ejecutivo de la nación que asuma el "mando único" para coordinar una respuesta estatal firme. En declaraciones a los medios, Vivas ha subrayado que este desafío "hay que abordarlo desde esa perspectiva, como una emergencia nacional a través de una acción decidida, enérgica, proporcional, contundente, inmediata y que esté coordinada". Además, ha advertido que, de no tomarse medidas con rapidez, en un mes la ciudad podría verse en un escenario idéntico al de la histórica crisis de mayo de 2021.
Uno de los frentes más preocupantes es el colapso absoluto de las infraestructuras de acogida. Vivas ha instado a atender con máxima prioridad la saturación de los centros, tanto los de adultos gestionados por el Estado, como los de menores, que dependen de la ciudad autónoma. Estos últimos sufren actualmente una sobreocupación del 200%, por lo que urgen un mayor apoyo financiero estatal para hacer frente a lo que el presidente califica como una "situación de absoluta emergencia humanitaria y social".
Para frenar esta oleada de llegadas, el Gobierno ceutí considera indispensable "intensificar la colaboración" con Marruecos y reforzar los medios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, reclamando también una implicación activa de la Unión Europea. Asimismo, Vivas ha hecho hincapié en la necesidad de modificar la legislación actual, tras la sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente, para recuperar la capacidad legal de rechazar en la frontera marítima y evitar así más tragedias humanas.
El drama que acompaña a estas cifras no cesa en las costas españolas del norte de África. En la madrugada de este jueves 30 de julio, se ha registrado la llegada de más de 100 menores y cientos de adultos de origen magrebí. La jornada ha estado nuevamente marcada por la fatalidad, al localizarse el cadáver de un nadador ahogado, lo que eleva a 30 los cuerpos sin vida recuperados en la costa de Ceuta en lo que va de año, sumándose a los 60 cadáveres hallados en el mar en los últimos doce meses.
El incremento sostenido de menores no acompañados que se echan al mar es especialmente crítico para los recursos locales. Según los datos de la Ciudad Autónoma, unos 130 menores magrebíes han llegado a nado desde Marruecos solo desde la tarde del miércoles. La escalada es vertiginosa y los recursos menguan: mientras que el martes la ciudad tutelaba a 420 menores, el miércoles la cifra subió a 570 y, para el jueves, ya acoge a 700 jóvenes.
La excepcional gravedad de los acontecimientos ha obligado a paralizar por completo la actividad política normal de la ciudad. La Asamblea de Ceuta ha acordado por unanimidad suspender la sesión plenaria que estaba prevista para la mañana de este jueves. Frente a estas llegadas incesantes a nado, que la Guardia Civil define como la "tónica" general de las últimas madrugadas, Vivas ha justificado esta paralización institucional con un claro mensaje de alerta: "para que estemos todos a lo que tengamos que estar".
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