Un incendio de grandes dimensiones ha calcinado alrededor de 40 chabolas en el polígono del Tarajal, en Ceuta, y ha obligado a desalojar de urgencia a cientos de migrantes que pernoctaban en la zona durante la madrugada de este viernes 11 de septiembre de 2026. Las llamas, que se declararon en la parte delantera de unas naves industriales donde existía un asentamiento improvisado, movilizaron a efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS), Policía Nacional, Policía Local y militares, que establecieron un perímetro de seguridad mientras trabajaban para sofocar el fuego.
Desarrollo del incendio y dispositivos de emergencia
El aviso llegó a través del teléfono de emergencias 112 pasada la medianoche, cuando varias llamadas alertaron de una columna de humo visible desde viviendas próximas al polígono. Según han confirmado fuentes del SEIS, el fuego quedó localizado en la zona exterior de las naves, aunque también afectó a varios vehículos estacionados en las inmediaciones.
Hasta el lugar se desplazaron dotaciones de bomberos, que lograron extinguir las llamas en relativamente poco tiempo, sin que se hayan registrado daños personales entre los ocupantes del campamento, según las primeras valoraciones de los servicios de emergencia. La carretera de acceso al polígono quedó bajo control policial durante las labores de extinción, mientras las fuerzas de seguridad iniciaban las pesquisas para esclarecer el origen del siniestro.
Contexto de tensión en Ceuta tras la entrada masiva de migrantes
Este episodio se enmarca en una semana marcada por la tensión en la ciudad autónoma, después de que decenas de miles de personas cruzaran de forma irregular la frontera desde Marruecos el pasado 30 de julio. Desde entonces, han persistido asentamientos improvisados en zonas de monte y polígonos industriales, con cientos de migrantes durmiendo a la intemperie en condiciones de alta precariedad.
En los últimos días se han producido varios incendios en distintos puntos de Ceuta. El martes 8 de septiembre, un fuego forestal en el Monte de la Tortuga calcinó entre 8.000 y 10.000 metros cuadrados en una zona próxima a unidades militares, y las autoridades apuntaron a hogueras encendidas por migrantes como posible causa. La noche del miércoles al jueves, otro pequeño incendio forestal en zona de monte bajo movilizó de nuevo a bomberos y a efectivos de la Guardia Civil y La Legión, que cortaron el tráfico para evitar acercamientos al perímetro.
Además, en la madrugada del lunes 7 de septiembre, un grupo de migrantes inició un incendio en un asentamiento del Arroyo de las Bombas, en la barriada del Príncipe, y apedreó a los bomberos cuando llegaban a sofocarlo, provocando heridas leves a un agente de la Guardia Civil y daños en un vehículo oficial. Esa misma noche se registraron quemas de varios coches y contenedores en diferentes barrios, que fuentes policiales calificaron de "intencionadas".
Repercusiones políticas y sociales
La acumulación de incendios y episodios de violencia ha alimentado el malestar entre parte de la población ceutí, que ha salido a la calle en los últimos días para protestar por la gestión de la crisis migratoria y por la presencia de campamentos en zonas residenciales y naturales. El Gobierno de Ceuta ha advertido en varias ocasiones de que estos asentamientos irregulares elevan de forma notable el riesgo de incendios forestales, especialmente en época de altas temperaturas y viento de poniente.
Mientras, el Gobierno central ha anunciado que alrededor de 69.500 personas han sido ya devueltas a Marruecos desde la entrada masiva, aunque organizaciones como Caminando Fronteras denuncian que al menos 141 personas han muerto en el cruce y muchas otras siguen desaparecidas. En este contexto, el incendio de esta madrugada en el Tarajal vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de una solución estructural para los miles de migrantes que aún permanecen en la ciudad autónoma, muchos de ellos durmiendo en chabolas y zonas de monte sin servicios básicos.
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