Era la medida más previsible y la que el Gobierno ya ha venido aplicando desde comienzos de julio pasado: un plan de descuentos en los combustibles que irán eliminándose de modo progresivo hasta final de año. El Consejo de Ministros ha dado a conocer el Real Decreto-ley en el que se recoge el nuevo plan de respuesta a la crisis energética provocada por la guerra en Irán y que entrará en vigor una vez decaiga el actual plan de bonificaciones.

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El nuevo tercer paquete de medidas sobre los carburantes establece que a partir del 1 de octubre próximo se aplique un descuento de 20 céntimos en el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos que se aplica a los combustibles. La medida beneficiará tanto a la gasolina como al gasóleo. En el mes de noviembre ese descuento se reducirá a 13 céntimos por litro y a sólo 6 céntimos en diciembre. A partir del 1 de enero de 2027 las bonificaciones desaparecerían.

En la batería de medidas para frenar el encarecimiento de los carburantes no se contempla volver a rebajar el IVA, como se hizo en el primer plan posterior al inicio de la guerra en Irán y el impacto en el precio del petróleo. El pasado 30 de junio decayó la reducción del 21% al 10% que se venía aplicando sobre el IVA de los carburantes y por la que la Comisión Europea llamó la atención al Ejecutivo.

Actualmente, desde el pasado 1 de julio está en vigor el segundo plan que contemplaba una desescalada de los descuentos de 20 céntimos por litro para dejarlo en 10 céntimos en agosto y en 5 céntimos en septiembre. Como ahora se quiere volver a incluir, la cláusula de salvaguarda ante un posible incremento superior al 15% es la que ha permitido que los 20 céntimos de agosto se mantengan en el caso del diésel.

Ahora, en este tercer plan, también se recoge la posibilidad de que, en caso de un encarecimiento interanual desorbitado, se pueda aplicar la cláusula de salvaguarda para incrementar los descuentos sobre el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos.