A escasas horas de encarar una votación parlamentaria abocada al fracaso, el PSOE parece haber entrado de lleno en modo campaña en sus redes sociales. Ante la presumible caída de los dos decretos leyes de vivienda en el pleno del Congreso de este viernes por la negativa de Junts, la formación ha recurrido al lenguaje de pancarta compartiendo esta mañana en sus perfiles oficiales una imagen con un marcado diseño tipográfico de aire retro en rojo sobre fondo claro donde proclama: "NI UN PASO ATRÁS EN LA DEFENSA DEL DERECHO A LA VIVIENDA. AHORA MÁS PSOE / ❤ QUE NUNCA".
La publicación explicita la maniobra de presión y el argumentario con los que Ferraz pretende acorralar a los independentistas y a la oposición antes de pulsar el botón del escaño. "Ha llegado la hora de la verdad. PP, Vox, Junts y UPN tendrán que retratarse: ¿están con la ciudadanía o con los especuladores? Frente a la especulación y los desahucios, este Gobierno responde con medidas reales para proteger a las familias. #LaViviendaEsUnDerecho 🌹". El mensaje, que trata de vincular la iniciativa del Gobierno con la acampada de Sol y otras protestas organizadas alrededor de España en defensa de la vivienda, topa sin embargo con el escepticismo de los partidos a la izquierda del PSOE y de buena parte de la ciudadanía, resumido en uno de los comentarios en el post en Instagram del PSOE: "Lo que tenéis que hacer es dar uno adelante, que lleváis 8 años de retraso".
Pese a que la aritmética parlamentaria es irreversible –los 178 noes de PP, Vox, Junts y UPN superan a los 172 apoyos amarrados por el Ejecutivo–, en la Moncloa y en el PSOE han rechazado la petición de los posconvergentes de retirar las normas. El Gobierno prefiere asumir una derrota sonora en el hemiciclo a cambio de cobrarse un magro dividendo político: obligar a Junts a votar junto a PP y Vox en un asunto social abrasivo. El propio Pedro Sánchez y sus ministros de confianza han replicado en cascada este argumentario en redes, advirtiendo de que el voto en contra retratará a la oposición "ante generaciones enteras".
Este giro activista, que busca conectar con el clima de contestación social que se extiende tras el reciente desahucio de Maricarmen y las protestas que ganan fuerza en la Puerta del Sol, coincide con el clamor en el seno del PSOE para convocar elecciones si decaen los decretos. En el PSOE se asume que la legislatura ha alcanzado un punto muerto y varios ministros y dirigentes del núcleo duro de Sánchez ya le sugieren que en caso de confirmarse el fracaso de los dos decretos convoque elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. La esperanza del partido es poder capitalizar el descontento y alimentar una nueva mayoría de izquierdas.
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