La asamblea de los manifestantes acampados en la Puerta del Sol ha decidido mantener el campamento y continuar con la protesta por el derecho a la vivienda. La decisión se ha tomó ayer noche después de que el Congreso haya dejado caer los dos decretos que recogían, parcialmente, sus demandas. La acampada continuará si bien el Sindicato de Inquilinas se irá desvinculando paulatinamente.

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Los manifestante resgresaron con decepción y rabia después de que el Congreso rechazara los dos decretos de vivienda del Gobierno. La acampada madrileña, que lleva casi una semana instalada, se refuerza mientras las protestas se extienden por toda España: Sevilla, Oviedo, Bilbao, Pamplona, Barcelona y otras ciudades han llenado sus calles en defensa del derecho a la vivienda. Hoy las calles de 54 ciudades se llenarán de manifestantes que reclaman la intervención en el mercado de vivienda.

El 'no' del PP, Vox y Junts a las normas que prorrogaban alquileres, fijaban topes de renta, limitaban la compra a fondos de inversión y ofrecían incentivos fiscales a caseros e inquilinos ha encendido la mecha de una movilización que promete continuar este sábado con nuevas marchas y la convocatoria de huelga general por parte del Sindicato de Inquilinas.

"La lucha está en la calle, no en el Parlamento"

Tras conocerse el decaimiento de los decretos, los concentrados frente al Congreso marcharon hacia Sol entre gritos de "vergüenza", "tu beneficio, nuestra miseria" y "huelga general". Los cánticos no ahorraron críticas a los grandes sindicatos: "Donde están, no se ven, Comisiones y UGT", coreaban los manifestantes, que reclaman una rebaja del 50% en los alquileres, contratos indefinidos y la expropiación de viviendas a los fondos buitre.

La acampada de Sol ha dejado claro su mensaje: permanecerán allí hasta que se convoque una huelga general. "La lucha está aquí y no en el Parlamento", resumían desde las tiendas de campaña que ya se han convertido en símbolo de la protesta.

Barcelona: "Caen los decretos, lo bloqueamos todo"

En la capital catalana, centenares de personas convocadas por la Confederació Sindical d'Habitatge de Catalunya (Coshac) cortaron dos de los principales accesos a la ciudad, en la Gran Via y la avenida Meridiana, bajo el lema "Caen los decretos, lo bloqueamos todo".

Enric Aragonès, portavoz del Sindicat de Llogateres, instó desde la acampada de Barcelona a centros educativos, comités de empresa, universidades y municipios a organizar asambleas para avanzar hacia la huelga general. En su intervención, cargó contra PSOE y Sumar, a quienes acusó de no haber impulsado medidas suficientes por la vivienda "hasta ahora, que el conflicto se podía llevar este Gobierno por delante".

País Vasco: "La vivienda no es negocio"

Miles de personas se manifestaron en Bilbao al grito de "borroka da bide bakarra" (la lucha es el único camino) y "Etxebizitza ez da negocioa" (la vivienda no es negocio). Karla Pisano, portavoz de los convocantes, denunció una "doble vergüenza": por un lado, decretos "insuficientes y contrarios a los intereses de la clase trabajadora"; por otro, la negativa de Junts y el PNV a apoyar la renovación automática de alquileres.

Los movimientos vascos por la vivienda defienden que el acceso a la casa "debe ser un derecho garantizado como la sanidad y la educación" y reclaman expropiar a los especuladores y prohibir la especulación. Manifestaciones similares se registraron en Vitoria y San Sebastián, donde los manifestantes corearon "Vuestra riqueza, nuestra miseria" y "Nos roban el salario, rentistas y empresarios".

En Pamplona, otra multitudinaria marcha convocada por el Sindicato Socialista de Vivienda y la Red de Sindicatos de Vivienda del País Vasco recorrió las calles con lemas como "Fondos buitre fuera" y "La lucha es el único camino". Oihana Idoate, de la red sindical, sentenció: "Mientras la vivienda sea una mercancía con la que alguien pueda lucrarse, nunca será un derecho".

Asturias y Andalucía: acampadas y marchas masivas

En Oviedo, cientos de personas se reunieron convocadas por el Sindicato de Inquilinas y el Sindicatu de Vivienda d'Asturies, que anunciaron su intención de iniciar una acampada en la capital asturiana. Andrés García, portavoz del Sindicato de Inquilinas en Asturias, aseguró que su organización ya había decidido "trabajar para la huelga general" antes incluso de conocerse el resultado en el Congreso.

En Sevilla, más de 15.000 personas marcharon desde las Setas hasta el Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. La manifestación partió de una acampada de más de 100 tiendas donde 300 personas pernoctan desde hace casi una semana. Entre los cánticos, destacaron "Rentistas y caseros, todos al basurero", "Gobierno y patronal, alianza criminal" y el ya emblemático "Hace falta, hace falta, una huelga general".

Niklas Rodríguez, encargado de leer el manifiesto del Sindicato de Inquilinas, concluyó: "Los políticos han demostrado que legislan para quien compra, vende y especula con un bien que necesitamos para vivir".