El conflicto militar entre Arabia Saudí y los rebeldes chiíes hutíes del Yemen prosigue su escalada. El brutal ataque con misiles perpetrado este sábado contra las instalaciones del Aeropuerto Internacional Rey Khalid de Riad se ha cobrado la vida de al menos 12 personas y ha dejado 309 heridos, lo que supone el golpe más letal sufrido por una nación del Golfo Pérsico desde el estallido de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado mes de febrero.
La Autoridad General de Aviación Civil saudí confirmó que entre las víctimas mortales se encuentran cuatro ciudadanos saudíes, un estadounidense, dos bangladesíes, un egipcio, un jordano, un sirio, un palestino y un sudanés. La gravedad del impacto ha obligado a decretar la suspensión temporal de todas las operaciones aeroportuarias para evaluar los daños materiales y verificar la seguridad de las instalaciones, mientras las ambulancias y las fuerzas de seguridad bloqueaban los accesos al recinto.
El golpe sobre la capital no ha sido un hecho aislado. Se trata del segundo ataque contra el aeropuerto de Riad en un intervalo de 24 horas, tras el registrado el viernes que causó tres muertos y daños a aeronaves de la aerolínea estatal Saudia. A esta ofensiva se suman los impactos recientes en el aeropuerto de Abha, en el suroeste del reino, y el disparo de un proyectil en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Rey Fahd en Dammam, según confirmó el portavoz de la coalición militar liderada por Riad, el general Turki al Maliki.
Escalada en respuesta a la aviación saudí
Los insurgentes yemeníes, respaldados por Irán, han asumido rápidamente la autoría de la operación. Un alto dirigente hutí, Mohamed al Bukhaiti, justificó la ofensiva como una respuesta directa a los bombardeos aéreos que la aviación saudí ha intensificado sobre posiciones rebeldes e infraestructuras en Yemen. Según cifras del Ministerio de Salud vinculado a los hutíes, las incursiones aéreas de la coalición han dejado casi un centenar de muertos desde principios de septiembre.
Esta reactivación del conflicto se enmarca en la campaña "Amanecer de Yemen", lanzada por el Gobierno yemení internacionalmente reconocido –encabezado por Rashad al Alimi y respaldado militar y financieramente por Riad– con el objetivo de expulsar a los insurgentes de los territorios bajo su dominio desde 2014. El control hutí sobre la costa del mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb ha estrangulado el comercio regional, conduciendo a una dinámica de "bloqueo por bloqueo" que ahora golpea de lleno el corazón de la península arábiga.
Golpe a la proyección internacional saudí
El ataque directo a la infraestructura aeroportuaria de la capital asesta un duro golpe a las ambiciones del príncipe heredero, Mohamed bin Salman, de posicionar a Riad como un nodo global de negocios, turismo y transporte aéreo. La parálisis temporal del aeropuerto se produce en la antesala de importantes citas internacionales. Este domingo estaba previsto el inicio del Congreso Mundial de la Energía (WPC), mientras que a finales de mes la capital acogerá la conferencia Future Investment Initiative, el foro económico conocido como el "Davos del desierto". Pese a que los organizadores han mantenido las convocatorias ofreciendo rutas de vuelo alternativas, la escalada bélica incrementa la incertidumbre para los inversores extranjeros.
Saudi Arabia has confirmed at least 12 people were killed and more than 300 injured after Houthi fighters struck Riyadh International Airport with a ballistic missile on Saturday. Al Jazeera's Jama Noor Ahmed reports from Riyadh that it marks a dangerous escalation. https://t.co/W8q68jmVsO
— Al Jazeera English (@AJEnglish) October 11, 2026
Las reacciones internacionales no se han hecho esperar. La Liga Árabe, compuesta por 22 países, calificó los ataques contra infraestructuras civiles de "flagrante violación del derecho internacional" y advirtió sobre el peligro que representan para la aviación comercial y la estabilidad de Oriente Medio. Países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) como Catar, Kuwait y Baréin expresaron su respaldo total a Riad y subrayaron su derecho a la legítima defensa.
Por su parte, el enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, instó a Ansar Allah (los hutíes) a cesar de inmediato los ataques contra objetivos civiles. Desde Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, condenó la acción en la que falleció un ciudadano estadounidense y la tildó de "desprecio flagrante por la vida humana". En la misma línea, el presidente Donald Trump señaló desde la Casa Blanca que la administración estadounidense evalúa posibles opciones de intervención ante un conflicto que amenaza con reabrir de forma permanente el frente yemení.
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