La economía aragonesa ha arrancado el año 2026 con una notable aceleración. Durante el primer trimestre del ejercicio, el Producto Interior Bruto (PIB) de Aragón registró un crecimiento del 2,8% en comparación con el mismo periodo del año anterior, según las estimaciones publicadas por el Instituto Aragonés de Estadística (IAEST) a partir de los datos de avance del Instituto Nacional de Estadística (INE).

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Este resultado supone una subida de tres décimas respecto al cierre de 2025, cuando la tasa interanual se situó en el 2,5%. Además, el dato de la comunidad autónoma supera en una décima la media del conjunto de España (2,7%) y se sitúa muy por encima de la media de la eurozona, cuyo crecimiento se limitó al 0,9% interanual.

En términos intertrimestrales –es decir, en comparación con el último trimestre de 2025–, la economía regional avanzó un 0,6%, dos décimas más que en el periodo precedente. Este incremento del PIB autonómico iguala el comportamiento de la media nacional (0,6%) y supera en cuatro décimas la tasa de la eurozona (0,2%).

Impulso del sector exterior

Desde la perspectiva de la demanda, el crecimiento aragonés se ha sustentado tanto en la evolución interna como en la externa, aunque con comportamientos dispares respecto a la media del país. El gasto en consumo final de los hogares de la comunidad creció un tímido 0,7% interanual, una cifra significativamente inferior al 3,2% registrado a nivel nacional. Por su parte, el gasto de las Administraciones Públicas aumentó un 1,5% (frente al 2% de la media española).

En el ámbito de la inversión (formación bruta de capital), los datos muestran una de cal y otra de arena: la inversión en construcción ascendió un 4,7% interanual –frente al 6% de la media del país–, mientras que la inversión en bienes de equipo experimentó un ligero retroceso del 0,1%, en contraste con el robusto crecimiento del 3,8% del promedio nacional.

Donde Aragón ha mostrado una fortaleza incontestable es en el sector exterior. Las exportaciones de bienes y servicios de la región repuntaron un 3,1% respecto al primer trimestre de 2025, superando con creces el modesto avance del 0,9% del conjunto de España. Al mismo tiempo, las importaciones autonómicas se redujeron un 7,5%, una tendencia inversa a la del promedio nacional, que registró un incremento del 3,1%.

La construcción y los servicios lideran la oferta

Desde la óptica de los sectores productivos, la evolución de la economía aragonesa ha sido generalizadamente positiva, con la única excepción del sector primario.

El sector de la construcción lideró el crecimiento de la oferta con un incremento de su Valor Añadido Bruto (VAB) del 4,7% interanual, si bien se situó por debajo del promedio nacional (6,5%). Le siguieron muy de cerca los servicios de mercado, que aumentaron un 4%, superando la media española (3,4%). Dentro de este ámbito, destacó el excelente comportamiento de la rama de comercio, transporte y hostelería, que firmó un repunte del 7,1% anual (frente al 5,2% nacional).

La industria manufacturera aragonesa también aportó en positivo al crecer un 2,4% interanual, un registro seis décimas superior al del conjunto de España (1,8%).

Por el contrario, el sector primario (agricultura, ganadería, silvicultura y pesca) volvió a mostrar signos de debilidad al sufrir una caída del 3,9% en su valor añadido bruto respecto al primer trimestre del año anterior, un descenso ligeramente más acusado que el de la media nacional, que cayó un 3,4%.