Las elecciones autonómicas de Castilla y León de 2026 dejaron un mapa político que vuelve a mostrar el peso del mundo rural en la comunidad. El Partido Popular fue la fuerza más votada con cerca del 35 % de los votos y 33 procuradores, seguido del PSOE, que alcanzó algo más del 30 % y 30 escaños. Vox se consolidó como tercera fuerza con alrededor del 19 % del apoyo y 14 representantes, en unos comicios marcados por el predominio del bloque conservador y la desaparición de varias fuerzas minoritarias del parlamento autonómico.

El reparto territorial del voto muestra diferencias significativas entre el medio urbano y el rural. Mientras el PP mantiene amplias mayorías en numerosos municipios pequeños —clave en una comunidad con más de 2.000 localidades—, el PSOE logra imponerse en varias capitales y municipios de mayor tamaño. Este contraste territorial permite visualizar, en un mapa municipal de resultados, un patrón donde el voto rural continúa siendo decisivo para la formación de mayorías políticas en Castilla y León.