El ganador del mayor premio en la historia de la Primitiva, 126,1 millones, hizo su apuesta a través de la web de loterías y apuestas del Estado, aunque tiene su cuenta digital asignada a un quiosco de barrio de Salamanca capital.
Se trata del quiosco El Puente, que está lejos de todos los lugares emblemáticos de la capital charra, pero del que este lunes su nombre suena en todas partes tras haber hecho historia con ese premio de la Lotería Primitiva, más de 126 millones.
El boleto ganador se tramitó por la web aunque la cuenta digital de esa persona está asociada a este quiosco salmantino, tal y como aparece en la propia web de Lotería cuando se buscan los boletos agraciados en ese sorteo.
Marisa y Serafín tienen este pequeñísimo quiosco desde hace 16 años pero la administración de lotería 64.750 solo desde la pandemia del covid, y el mayor premio que habían dado hasta ahora era uno en Navidad de 120 euros al décimo a una asociación de pesca, explican en una jornada en la que no pueden quitar la sonrisa de la cara, celebrando con un goteo constante de vecinos del barrio obrero de Chamberí.
"Me enteré anoche porque me llamó un cliente para decirme que habíamos dado el bote de la Primitiva, el más grande de la historia. Y yo pensé que estaba de broma", cuenta Marisa, quien, tras ver la captura de pantalla que le envió ese chico, enseguida comenzó a dar saltos de alegría con su hija y su pareja, recogido por EFE.
A Serafín y a Marisa les gustaría mucho conocer al agraciado, de momento todo un misterio, para darle un abrazo porque están "superemocionados" de haber entregado un premio así, y si prefiere la discreción, bromea él, esperan que quizás les deje 50 euros por debajo de la puerta "para una cenita".
"No tengo ni idea de quién ha podido ser. Le doy desde aquí la enhorabuena, pero pensamos que tiene que ser de por aquí porque, si no, no asocia la compra digital a este punto de venta", explica Serafín, que cree que probablemente es alguien que ya les haya comprado antes y estuviera dado de alta digitalmente asociado a su administración.
Y agrega: "Y si no ha comprado y es de por aquí, sabe el punto de venta porque nos lo ha preguntado, seguro. Estoy bastante seguro de que esto ha caído en Salamanca, capital o provincia".
"Tenemos clientela fiel, pero esperamos que haya efecto llamada"
Marisa y Serafín, que saben que hoy sus nombres y el de su quisoco darán la vuelta al país, confían en que aumenten sus ventas, de hecho no han tardado nada en poner un flamante cartel en la vitrina con el título más deseado por una administración de lotería: "Premio millonario vendido aquí".
"La verdad es que no me puedo quejar, tenemos una clientela fiel que suele venir diariamente, pero esperamos que sí (lleguen nuevos compradores)", comenta Marisa, que en el fondo nunca imaginaba, aunque siempre sepan los loteros que es una posibilidad, llegar a dar un premio tan grande.
La pareja querría conocer al agraciado pero difieren entre ellos sobre si en su lugar lo contarían o no: Serafín dice que si le toca esa millonada alguna de las veces que juegan no se lo contaba "ni a la mujer" y Marisa confiesa que para ella, la verdad, sería muy difícil callárselo.