La Junta de Castilla y León busca consolidar el turismo como un pilar estructural de su economía y cohesión territorial, y no como una mera actividad coyuntural. Así lo ha defendido este lunes el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Alberto Díaz Pico, durante la inauguración del VI Congreso de Turismo del Diario de León, donde ha apostado de forma decidida por la transformación del sector hacia un modelo de calidad, innovación y descentralización que supere las barreras de la estacionalidad.
"El turismo no es una actividad accesoria en Castilla y León, sino una política estratégica de territorio, de economía, de cultura y de cohesión", ha subrayado el titular del departamento autonómico. Los últimos indicadores económicos respaldan esta tesis en la región: el sector turístico cerró el pasado mes de mayo con un volumen de 82.800 afiliados a la Seguridad Social, encadenando catorce meses consecutivos de máximos históricos de ocupación para los periodos analizados.
Más allá de los monumentos: planificación e infraestructuras
Pese al balance positivo en materia laboral, el consejero ha advertido de que la competitividad de un destino de interior no se sostiene en exclusiva sobre la inercia de sus recursos endógenos. "Un destino competitivo no se sostiene únicamente con buenos paisajes, con monumentos excepcionales o con una historia admirable", ha apuntado Díaz Pico, incidiendo en que la sostenibilidad de la industria requiere de una planificación técnica rigurosa que incluya mejoras en conectividad, seguridad, promoción y profesionalización.
La hoja de ruta de la Consejería pasa por una reformulación de los objetivos cualitativos: el foco ya no se sitúa prioritariamente en el incremento bruto del número de viajeros, sino en "atraer mejor". Esto implica elevar el gasto medio por turista, diversificar el catálogo de productos disponibles en el mercado, fidelizar a los visitantes y lograr un equilibrio en la distribución territorial de los flujos económicos para evitar la saturación de los núcleos tradicionales en beneficio de las zonas rurales.
León como eje de desestacionalización
El congreso, celebrado bajo el lema 'León, escenarios para todo el año', ha servido para situar a la provincia leonesa como paradigma de los desafíos sectoriales de la comunidad autónoma. Díaz Pico ha instado a desplegar medidas específicas capaces de interconectar la oferta existente –que abarca desde el patrimonio monumental y la enogastronomía hasta marcas tractoras como el Camino de Santiago, la Semana Santa o Las Edades del Hombre– para estructurar un producto comercializable los doce meses del año.
Asimismo, la Junta ha reivindicado el turismo rural como una "verdadera política económica" tractora contra la despoblación, supeditada a inversiones tangibles en infraestructuras básicas, conectividad digital y equipamientos de servicios que faciliten el emprendimiento privado.
Exigencia de comunicaciones y desburocratización
La intervención del consejero ha incluido también un componente de exigencia interadministrativa. Díaz Pico ha reclamado una mejora de las conexiones de transporte y comunicaciones tanto para León como para el resto de la comunidad autónoma, al considerarlo un factor crítico insoslayable para competir en el mercado nacional e internacional.
Por último, el representante del Ejecutivo autonómico ha avanzado el compromiso de su departamento de acometer una "transformación administrativa real" orientada a la eliminación de trabas burocráticas y la reducción de plazos normativos. El objetivo, según ha concluido, es dotar al tejido empresarial –al que ha definido como un "aliado imprescindible"– de un marco regulatorio "claro, previsible y útil" que simplifique la modernización de los proyectos turísticos en la región.
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