Un fuerte temporal de viento que azota Cataluña este jueves, ha provocado importantes alteraciones en el transporte y la movilidad. El Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha registrado ya 30 cancelaciones y el desvío de cuatro vuelos, con rachas máximas de viento que han alcanzado los 92,5 km/h.

En las carreteras, la caída de árboles ha obligado a cortar carriles en vías como la N-II, la C-31 y la C-32, lo que ha provocado que la entrada de vehículos a Barcelona se haya reducido.

Los servicios de emergencia trabajan desde anoche ante un episodio que ha dejado rachas de hasta 105 km/h en el Puerto de Barcelona. Los Bomberos de la Generalitat han atendido 199 avisos, la mayoría concentrados en las regiones metropolitanas y Girona, principalmente por la caída de ramas y postes de iluminación que han causado daños materiales en localidades como Vilassar de Mar y Llambilles. Por su parte, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha asistido a 25 personas, de las cuales cinco han sido trasladadas a centros sanitarios, aunque ninguna herida de gravedad.

La previsión meteorológica indica que las complicadas condiciones se mantendrán, al menos, hasta las 19:00 horas de hoy, con una veintena de comarcas en estado de alerta. Ante la posibilidad de que el viento gane intensidad en las próximas horas, la subdirectora de Protecció Civil, Imma Solé, ha hecho un llamamiento a la prudencia, pidiendo a la ciudadanía que evite la movilidad siempre que sea posible y que se informe del estado de las vías antes de iniciar cualquier desplazamiento.

Finalmente, el impacto del temporal ha obligado a desprogramar toda la actividad sanitaria no urgente en hospitales y centros de atención primaria, manteniendo solo servicios esenciales como diálisis u oncología. En el ámbito educativo y social, se ha decretado el cierre de escuelas, universidades, centros cívicos y parques, mientras que el Ayuntamiento de Barcelona ha suspendido las obras en la vía pública y el servicio de Bicing. Pese a incidentes como el desprendimiento de un falso techo en el CUAP de L'Hospitalet, los servicios de emergencia y comedores sociales operan con normalidad para atender las incidencias derivadas del viento.