El Servicio de Vigilancia Marina de la Generalitat ha contribuido a reducir el impacto de las embarcaciones sobre las praderas de posidonia en el litoral de la Comunitat Valenciana, según el balance presentado este miércoles por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus.
Durante una visita a la costa entre Dénia y Xàbia, en el entorno de la Reserva Natural de Fondo Marino del Cabo de San Antonio, Martínez Mus ha destacado el trabajo de los equipos de vigilancia y protección del medio marino para preservar ecosistemas especialmente sensibles y fomentar un uso responsable del litoral.
El Servicio de Vigilancia Marina cuenta con seis bases operativas en Oropesa del Mar, El Perelló, Dénia, Moraira, El Campello y Torrevieja, desde las que desarrolla labores de vigilancia, divulgación ambiental y apoyo a la protección del medio marino.
Durante 2025, sus equipos informaron a los patrones de 1.184 embarcaciones que se encontraban fondeadas sobre praderas de Posidonia oceanica y les instaron a abandonar estas zonas protegidas. En lo que va de 2026 ya se han superado los 500 avisos, una cifra que, según la Generalitat, refleja la importancia de mantener las labores de vigilancia y sensibilización, pero también una evolución positiva respecto a los registros anteriores.
La náutica recreativa constituye la principal presión detectada sobre el medio marino y representa el 83 % de las embarcaciones observadas, con especial incidencia en la Marina Alta y otros puntos del litoral de Alicante.
Martínez Mus ha defendido que la protección de estos ecosistemas requiere combinar vigilancia, divulgación y colaboración con los usuarios del litoral para garantizar la conservación de espacios de elevado valor ecológico.
Veinte años del servicio de Guardacostas
El acto ha servido también para conmemorar el 20 aniversario del servicio de Guardacostas de Espacios Naturales Protegidos con base en Dénia, que comenzó su actividad en 2006 para reforzar la vigilancia de la Reserva Natural dels Fons Marins del Cap de Sant Antoni y posteriormente amplió su ámbito a otros espacios protegidos.
Este servicio complementa las labores centradas en la protección de la posidonia y desarrolla actuaciones relacionadas con la fauna, el control de la velocidad y la vigilancia de zonas en las que está prohibido el uso de motos.
Actualmente presta apoyo a la gestión y conservación de la Reserva Natural Marina del Cap de Sant Antoni, el Parque Natural de la Serra Gelada y la Reserva Natural Marina de Irta.
En sus dos décadas de actividad, los profesionales del servicio han realizado más de 300 intervenciones relacionadas con emergencias marítimas, rescates e incidentes en el litoral valenciano.
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