La misión Artemis II ha completado la órbita de la Luna con un sobrevuelo por la cara oculta del satélite, la nave Orion perdió la comunicación con la Tierra y durante 40 minutos la nave ha viajado de manera autónoma por el espacio profundo, esto es, sin conexión técnica con la tierra y al margen de la protección natural terrestre frente a las radiaciones.

La operación de aproximación e inicio de regreso ha durado unas siete horas. Victor Glover se despidió de la Tierra con un "nos vemos al otro lado" justo antes de perder la comunicación durante los 40 minutos críticos. En ese lapso, todo dependía de los sistemas automáticos de la nave: Orion encendió sus motores en la oscuridad lunar para ajustar la trayectoria y colocarse en una ruta de retorno libre hacia la Tierra, algo que solo se vio confirmado cuando reapareció en la cobertura de los centros de control.

La nave espacial Orion alcanzó su máxima aproximación a la Luna, a 6.530 kilómetros, y pocos minutos después registró también su mayor distancia respecto a la Tierra, con 406.772 kilómetros. Con ello, los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el canadiense Jeremy Hansen, se convirtieron en los seres humanos que más lejos han viajado de la Tierra.

"No estaríamos aquí si no fuera por tantas personas que vinieron antes que nosotros empezando por [el astronauta] Neil Armstrong, [la matemática] Katherine Johnson, los líderes del movimiento por los derechos civiles, por todos los que trabajaron en esta nave antes de que llegáramos aquí", dijo Koch en una conversación en directo con Houston en la que compartieron sus primeras experiencias.

Reanudadas las las comunicaciones con la Tierra y la Orioen ya está de camino de regreso tras haber marcando el punto más lejano jamás alcanzado por humanos en el espacio profundo.

40 minutos para la historia

Durante el acercamiento, la tripulación ha observado la cara oculta, tomado imágenes y recogido datos científicos que servirán de base para Artemis III y para la futura estación lunar. Cuando Orion pasó por detrás de la Luna, la propia masa del satélite bloqueó la señal de radio con la Tierra, dejando a los astronautas sin comunicación durante unos 40 minutos.

La Artermis II es un ensayo para las futuras misiones de aterrizaje: la agencia ya dispone de información directa sobre cómo se comportan los sistemas de navegación, comunicaciones y protección radiológica en un entorno de radiación intensa y pérdida de contacto, esencial para el próximo regreso tripulado a la superficie lunar. El aspecto de la radiación es clave para poder hacer viajes seguro en el futuro más lejos de la influencia de la Tierra.

Tras salir de la sombra de la Luna, la misión entra ahora en la fase de retorno: Orion ya está en el camino de vuelta con los cuatro astronautas a bordo, y la NASA no ha reportado incidentes graves que alteren el plan de amerizaje en el Océano Pacífico en los próximos días.

La tripulación durante su conversación con Trump. | NASA

Conversación con Trump

Tras completar la órbita lunar el presidente de EE.UU., Donald Trump habló con los astronautas a los que agradeció su trabajo en una conversación en directo con los cuatro tripulantes de la nave Orión de la misión Artemis II, minutos después de que navegaran a través del lado oscuro de la luna. Trump felicitó al equipo y su país por romper el récord de la distancia más lejana jamás alcanzada en el espacio.

Trump aprovechó para recordar que la bandera estadounidense volverá al satélite lunar para dejar "no solo huellas" sino para establecer "una misión permanente", además apuntó el interés de EEUU por llegar a Marte.