La Fundación Cris Contra el Cáncer y la Fundación BBVA han abandonado el patronato del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), que se queda sin representación privada en su máximo órgano de gobierno en plena crisis interna. La salida, anunciada este jueves por El País y confirmada por EFE, se produce semanas después de la retirada de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), que dejó el patronato el pasado 9 de marzo tras una decisión “muy meditada” y motivada por el impacto que su presencia estaba teniendo “en la relación con los pacientes, investigadores, socios y personas voluntarias”. La organización subrayó entonces que el CNIO sigue siendo “un centro de excelencia en investigación oncológica de reconocido prestigio mundial” y reiteró su apoyo a los investigadores.
La Fundación Cris formalizó su salida el pasado 10 de abril, el mismo día en que el patronato ratificó por mayoría absoluta el nombramiento de Cristina Navarro Enterría como nueva directora gerente, primera mujer en ocupar ese cargo. Navarro sustituyó a José Manuel Bernabé, que dimitió el 27 de febrero tras conocerse una denuncia por presunto acoso presentada por la ex secretaria general del centro.
Fuentes del patronato han confirmado también la retirada de la Fundación BBVA, que completa la salida de las tres entidades privadas que hasta ahora formaban parte del órgano. El patronato, presidido por la secretaria general de Investigación, Eva Ortega Paíno, e integrado por representantes de varios ministerios, del CSIC y de cuatro comunidades autónomas, queda así exclusivamente en manos institucionales.
Un modelo de excelencia, en entredicho
El CNIO atraviesa desde hace meses una crisis marcada por cambios en la dirección, tensiones internas y una investigación de la Fiscalía Anticorrupción por presuntas irregularidades en la contratación pública durante etapas anteriores. Esa investigación ya había motivado reestructuraciones en el área económica y denuncias cruzadas dentro del centro, así como el cese de varios responsables.
En paralelo, el sindicato CSIF ha solicitado una reunión urgente con el Ministerio de Ciencia para abordar la “parálisis” que, a su juicio, sufre el organismo. El sindicato reclama medidas para garantizar la estabilidad laboral, reforzar plantillas y “asegurar la continuidad y viabilidad del proyecto científico”, además de mejorar la gobernanza con participación efectiva de los trabajadores.
Veinte despidos según CSIF
Este jueves han finalizado los contratos de nueve trabajadores –seis del área de informática y tres del servicio de esterilización– vinculados a empresas “presuntamente implicadas” en la investigación por irregularidades. Según CSIF, estos ceses elevan a una veintena los despidos derivados de la situación del centro. El sindicato considera “imprescindible” adoptar medidas urgentes para recuperar “la estabilidad, la credibilidad institucional y el prestigio del CNIO, garantizando una gestión transparente, profesional y orientada al interés público”.
La nueva gerente ha pedido tiempo para evaluar la situación, mientras mantiene contactos con el comité de empresa y la dirección científica. CSIF reprocha que el ministerio no haya convocado aún al sindicato, pese a su representatividad, una circunstancia que considera “difícilmente justificable desde el punto de vista de la representación institucional y del diálogo social”.
La crisis del CNIO coincide con la retirada por parte de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) de un artículo firmado por el equipo de Mariano Barbacid sobre una terapia experimental contra el cáncer de páncreas, al detectarse un conflicto de intereses no declarado. La decisión no cuestiona los resultados, pero evidencia las tensiones internas en el seno de la organización.
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