El calor se mantiene como el protagonista absoluto de este fin de semana, apenas unos días antes del arranque oficial del verano. Las temperaturas superan los 35 grados en el nordeste y en la mitad sur peninsular, e incluso llegan a sobrepasar los 38 grados en el Valle del Guadiana.

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Sin embargo, esta subida de las temperaturas viene acompañada de una novedad importante, la formación de tormentas y rachas de viento muy fuertes. Estas se darán especialmente a partir del sábado y con mayor intensidad el domingo, según ha explicado Rubén Del Campo, portavoz de AEMET a EFE. Las altas temperaturas, inestabilidad atmosférica y viento generan un escenario meteorológico complejo que exige precaución, sobre todo en zonas del interior y en el sur de la península.

¿Qué cambia respecto a semanas anteriores?

Este fin de semana aparecerá una cierta inestabilidad atmosférica, algo que no se había producido con tanta claridad en los últimos días de calor seco. Mientras que antes predominaba un ascenso térmico sin nubes importantes, ahora se espera un crecimiento de nubes de evolución en zonas del interior. Esto dará lugar a chubascos acompañados de tormenta y de rachas muy fuertes de viento, sobre todo el domingo. Este cambio marca el inicio de una transición hacia un patrón más típico de verano. Aquí el calor no se presenta solo como un ascenso silencioso, sino que llega con episodios que pueden generar lluvias repentinas y viento intenso.

El Niño "ya está en marcha"

Este escenario coincide con la confirmación de la AEMET de que el fenómeno de El Niño ya está activo en el Pacífico ecuatorial. Aunque los expertos aclaran que no existe una correlación directa y matemática con el tiempo inmediato en España, la energía extra de una atmósfera y unos océanos más cálidos sí puede traducirse en fenómenos adversos potencialmente más intensos. De hecho, debido al impacto global de este calentamiento generalizado, es muy probable que este 2026 se sitúe como uno de los veranos más cálidos del planeta desde que se tienen registros.

A largo plazo, el desarrollo de El Niño altera la circulación atmosférica. Además, suele traducirse en olas de calor y sequías en unas regiones, y lluvias torrenciales en otras. En el caso de la Península Ibérica, desde la Agencia Estatal de Meteorología recuerdan que, si bien sus efectos directos no son inmediatos, en episodios de gran intensidad este fenómeno climático natural tiende a favorecer la llegada de otoños o comienzos de invierno considerablemente más lluviosos de lo normal.

El viernes, un día tranquilo con ascenso térmico destacado

Este viernes será un día tranquilo, donde lo más destacable será el ascenso térmico casi de verano sin grandes complicaciones. En el norte peninsular, ciudades como A Coruña o Lugo rondarán los 30 grados, mientras que en Ourense se alcanzarán hasta 37 grados. En el sur, Badajoz y Córdoba rozarán los 40 grados, lo que confirma que el calor ya actúa con fuerza. El viento también juega un papel importante, el Levante soplará con rachas muy fuertes en el Estrecho y en zonas de la provincia de Cádiz. Además, lo hará también en Málaga y en el sur de Sevilla, lo que puede generar sensaciones de mayor calor y dificultar la ventilación natural.

El sábado el calor continuará subiendo

El sábado se mantiene la tendencia de subida de temperaturas en el norte y en el este peninsular, con noches tropicales en la área mediterránea y en zonas del centro y del sur. Se superarán los 34 grados en el interior de Galicia y en el interior de las comunidades cantábricas, y más de 36 grados en el Valle del Ebro y en los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir. Por la tarde, el viento de Levante seguirá con mucha fuerza en el Estrecho. Además comenzarán a crecer nubes de evolución con tormentas en zonas del interior de Galicia, de Asturias y del oeste de Castilla y León. Estas tormentas pueden llevar asociadas rachas muy fuertes de viento. Esto añade un componente de riesgo para quienes se encuentren en zonas abiertas o en altura.

La inestabilidad se incrementa el domingo

El domingo es el día en que la inestabilidad atmosférica se incrementa notablemente, debido a la presencia de aire frío en capas altas de la atmósfera. Esto, junto con el calor de la superficie, favorecen la formación de nubes a partir del mediodía. Esto generará chubascos y tormentas en amplias zonas del interior peninsular, especialmente en el oeste y en la zona centro.

A pesar de esta inestabilidad, el portavoz de AEMET ha señalado que, en general, seguirá el calor de verano. Habrá noches tropicales en la costa mediterránea, en puntos del Cantábrico Oriental, en el Valle del Ebro y en áreas del centro y sur de la península. Las máximas alcanzarán hasta 38 grados en el centro del Valle del Ebro y superiores a 35 grados en el resto del nordeste y áreas del centro y sur. El calor no se retira, aunque se mezcla con episodios de tormenta.