El abogado defensor de Nick Reiner, Alan Jackson, ha renunciado de forma abrupta a su representación en el caso por el asesinato de sus padres, Rob y Michele Reiner. La retirada se ha producido este miércoles, durante la vista de lectura de cargos celebrada en el Tribunal Penal Clara Shortridge Foltz, en el centro de Los Ángeles.

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Jackson ha comunicado al juez su decisión de abandonar el caso y, ya a las puertas del juzgado, ha alegado “razones legales y éticas” que le impiden explicar los motivos. “No es posible que continuemos con su defensa”, ha afirmado, antes de añadir que su salida responde a “circunstancias fuera de nuestro control y, lo que es más importante, fuera del control de Nick”. El letrado ha insistido en que su equipo sigue “profundamente comprometido con los intereses” del acusado y ha dejado una declaración tajante: “Conforme a la ley del estado de California, Nick Reiner no es culpable de asesinato”.

Una abogada de oficio

Tras la retirada, la defensa de Reiner ha pasado a manos de la Oficina del Defensor Público del Condado de Los Ángeles. La abogada Kimberly Greene ha asumido provisionalmente el caso y ha explicado que solo ha podido hablar con su nuevo cliente durante unos 30 segundos, por lo que necesitará más tiempo antes de definir la estrategia. La lectura de cargos se ha aplazado de nuevo hasta el 23 de febrero, una decisión a la que Reiner ha accedido con una breve respuesta desde el banquillo, separado por un cristal de seguridad: “Sí, estoy de acuerdo”.

El fiscal del condado, Nathan Hochman, ha mostrado una posición diametralmente opuesta. “Estamos plenamente convencidos de que un jurado condenará a Nick Reiner, más allá de toda duda razonable, por los brutales asesinatos de sus padres”, ha declarado, asegurando que el veredicto será unánime. Hochman ha subrayado la dureza de este tipo de procesos, “especialmente dolorosos” cuando se trata de crímenes intrafamiliares.

Nick, rapado y con mono marrón

Reiner, de 32 años, se enfrenta a dos cargos de asesinato en primer grado con “circunstancias especiales”, lo que abre la puerta a una condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional o, eventualmente, a la pena de muerte. La fiscalía también ha presentado una alegación específica por el uso de un arma blanca. El acusado permanece detenido sin fianza en el centro penitenciario Twin Towers.

Durante la comparecencia, Reiner ha aparecido con el cabello rapado y vestido con un mono marrón de prisión, lejos de la imagen de su anterior visita al juzgado, cuando llevaba un chaleco de prevención del suicidio. Permaneció sentado detrás de una mampara de cristal, levantándose únicamente para dirigirse a sus abogados.

Rob y Michele Reiner fueron hallados muertos en su domicilio de Brentwood el pasado 14 de diciembre, con múltiples heridas de arma blanca. Nick Reiner fue arrestado esa misma noche cerca del campus de la USC, a varios kilómetros del lugar de los hechos. Hijo del director y productor Rob Reiner, responsable de títulos como La princesa prometida, Misery o Cuando Harry encontró a Sally, el caso ha causado conmoción en Hollywood. Reiner había hablado en el pasado de sus problemas de adicción y falta de vivienda, y coescribió en 2015 la película Being Charlie, dirigida por su padre.

Alan Jackson, abogado mediático con una larga lista de clientes conocidos, entre ellos Harvey Weinstein y Kevin Spacey, se había incorporado a la defensa a mediados de diciembre. Su salida deja ahora el procedimiento en manos de la defensa pública, mientras el proceso judicial continúa marcado por la incertidumbre y la atención pública.

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