Las autoridades del estado de Lagos, en el sur de Nigeria, han ordenado una investigación sobre la muerte de uno de los hijos gemelos de 21 meses de la escritora Chimamanda Ngozi Adichie, quien ha denunciado una “negligencia médica” en un hospital privado de la ciudad.
En un comunicado difundido este lunes y recogido por medios locales, según informa Efe, el Gobierno del estado de Lagos ha subrayado que mantiene una política de “tolerancia cero” frente a la negligencia médica o las conductas poco profesionales en los centros sanitarios. En ese contexto, el gobernador Babajide Sanwo-Olu ha ordenado a la Agencia de Supervisión y Acreditación de Centros Sanitarios (HEFAMAA, por sus siglas en inglés) que inicie “de inmediato una investigación exhaustiva, independiente y transparente” para esclarecer las circunstancias del fallecimiento del menor, ocurrido el pasado día 7.
Según las autoridades, la investigación examinará las denuncias presentadas, el cumplimiento de los protocolos médicos establecidos, la conducta profesional del personal implicado y las normas de seguridad del paciente.
Diferencias entre los equipos médicos de EEUU y Nigeria
La reacción oficial se ha producido después de que Adichie, conocida mundialmente por libros como Todos deberíamos ser feministas, hiciera público el sábado un comunicado con detalles sobre lo sucedido, tras una primera comunicación en la que la muerte del niño, Nkanu Nnamdi, fue atribuida a una “breve enfermedad”. La escritora explicó que su hijo fue ingresado cuando lo que parecía un resfriado resultó ser una “infección muy grave”.
El menor debía viajar el día 7 a Estados Unidos acompañado de médicos, donde un equipo del Hospital Johns Hopkins, en el estado de Maryland, lo esperaba para tratarlo. Según el relato de la autora, los especialistas estadounidenses solicitaron una punción lumbar y una resonancia magnética, mientras que los médicos en Nigeria optaron por colocar una vía central para administrar medicación intravenosa.
Tras un primer ingreso en el Hospital Atlantis, el niño fue trasladado el día 6 al centro Euracare. Allí, la familia fue informada de que era necesario sedarlo para realizar la resonancia y colocar la vía. Poco después de iniciado el procedimiento, varias personas entraron de forma apresurada en el quirófano y, según Adichie, un médico le comunicó que el anestesiólogo había administrado una dosis excesiva de propofol al menor, que dejó de responder y tuvo que ser reanimado.
"Criminalidad negligente"
La escritora relató que, a continuación, su hijo fue intubado, conectado a un respirador y trasladado a la unidad de cuidados intensivos. Posteriormente sufrió convulsiones y un paro cardíaco. “Unas horas después, Nkanu se había ido”, señaló.
Adichie ha denunciado que el niño “no fue monitorizado en ningún momento” tras recibir la anestesia y durante su traslado al quirófano, y que el anestesiólogo lo desconectó más tarde del oxígeno para llevarlo de nuevo a la UCI. En su comunicado, calificó la actuación de “criminalmente negligente” y aseguró que no se siguió el protocolo adecuado. También afirmó que la pareja ha sido informada de otros dos casos en los que el mismo profesional habría administrado sobredosis a menores.
Adichie y su marido, el doctor Ivara Esege, se casaron en 2009. Tuvieron su primera hija en 2016 y los gemelos nacieron en 2024 por gestación subrogada. La autora, nacida en Nigeria en 1977, reside desde los 19 años entre su país y Estados Unidos, adonde llegó gracias a una beca para estudiar Comunicación y Ciencias Políticas. Es una de las escritoras nigerianas más reconocidas a nivel internacional, con una obra centrada en el amor, la identidad, el feminismo, el colonialismo y los conflictos contemporáneos.
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