El nombre de Renee Good ha pasado en apenas dos semanas de un parte policial en Mineápolis a los escenarios y atriles más visibles de la cultura popular estadounidense. El mismo día, Bruce Springsteen la invocó desde un festival benéfico en Nueva Jersey; Billie Eilish, durante un acto institucional y en sus propias redes sociales. En ambos casos, el destinatario ha sido el mismo: el controvertido Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la política migratoria de la administración de Donald Trump, responsables del homicidio de la mujer el pasado 7 de enero.

El pasado sábado, Bruce Springsteen reapareció de forma inesperada en el festival benéfico Light of Day Winterfest, celebrado en Red Bank, Nueva Jersey, una cita dedicada a recaudar fondos para la investigación del Parkinson. El músico, que solo había pasado por ese escenario en contadas ocasiones durante la última década, ha ido más allá del repertorio. Antes de interpretar The Promised Land, recordó que escribió la canción “como una oda a las posibilidades estadounidenses”, a un país “hermoso pero imperfecto”, y ha advertido de que “los ideales y los valores” de Estados Unidos “nunca han estado tan amenazados” en la era moderna.

Springsteen ha pedido al público que “alce la voz y luche” si cree en la democracia, la libertad y en que “nadie está por encima de la ley”. El tono ha subido cuando ha aludido directamente a la actuación del ICE, rechazando que “tropas federales fuertemente armadas y enmascaradas invadan una ciudad estadounidense, utilizando tácticas de la Gestapo contra nuestros conciudadanos”, y citando el mensaje del alcalde de Mineápolis: “ICE, lárgate de Minneapolis”. Springsteen ha cerrado el acto invocando a la víctima mortal de la redada El acto ha terminado con un nombre propio: Renee Good: “Esta canción es para vosotros y para recordar a Renee Good, madre de tres hijos y ciudadana estadounidense”.

Good, de 37 años, murió en Mineápolis tras recibir un disparo de un agente del ICE mientras se encontraba en su todoterreno, en protesta por las operaciones del organismo. Su nombre ya había atravesado otros escenarios de alta visibilidad, como la última gala de los Golden Globe Awards, donde intérpretes como Jean Smart, Wanda Sykes, Mark Ruffalo o Natasha Lyonne han lucido discretas insignias con el lema Be Good.

Billie Eilish: el ICE, "un grupo terrorista"

El mismo 17 de enero, Billie Eilish enarbolaba la misma denuncia desde otro atril. Al recibir en Atlanta el premio Martin Luther King Jr. por la justicia ambiental, la cantante reconocía que le resultaba “difícil celebrarlo” en el contexto actual del país. “Estamos viendo a nuestros vecinos ser secuestrados, a manifestantes pacíficos agredidos y asesinados, nuestros derechos civiles siendo recortados”, proclamó, denunciando también el desvío de recursos climáticos hacia los combustibles fósiles y la conversión de derechos básicos como la salud o la alimentación “en un privilegio para los ricos”.

Eilish insistió en que “proteger nuestro planeta y nuestras comunidades no es una prioridad para esta administración” y ha subrayado que siente la responsabilidad de usar la plataforma que le brinda su popularidad. Su discurso no se quedó de puertas adentro del auditorio. En sus redes sociales –solo en Instagram tiene más de 125 millones de seguidores–, la artista ha descrito al ICE como “un grupo terrorista financiado y apoyado federalmente por el Departamento de Seguridad Nacional”, asegurando que sus actuaciones no han hecho las calles más seguras.