El golfista estadounidense Tiger Woods ha anunciado que se aparta temporalmente de la práctica deportiva y la vida pública para someterse a tratamiento tras su detención el pasado viernes en Florida, después de un accidente de tráfico en el que volcó su vehículo.

“Sé y entiendo la gravedad de la situación en la que me encuentro. Me aparto durante un tiempo para someterme a tratamiento y centrarme en mi salud”, ha señalado en un comunicado difundido a última hora del martes. “Esto es necesario para priorizar mi bienestar y trabajar hacia una recuperación duradera”.

El siniestro tuvo lugar en Jupiter Island, cerca de su residencia, cuando intentaba adelantar a gran velocidad a un vehículo con remolque en una carretera de dos carriles. El impacto provocó el vuelco del todoterreno, que quedó apoyado sobre el lado del conductor. Woods salió del coche por la puerta del copiloto.

Las autoridades confirmaron que la prueba de alcoholemia dio resultado negativo –0,0–, pero consideraron que el jugador se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia. Woods se negó a someterse a un análisis de orina, lo que derivó en cargos por conducción bajo los efectos de sustancias, daños a la propiedad y negativa a realizar una prueba legal.

Un opioide en el bolsillo

Según el informe policial, el golfista presentaba signos de deterioro: sudoración intensa, movimientos lentos y dificultades de coordinación durante las pruebas de sobriedad. Él mismo explicó a los agentes que había tomado “algunos” medicamentos con receta horas antes del accidente, entre ellos Vicodin, además de fármacos para la presión arterial y el colesterol.

En el registro posterior a la detención, los agentes encontraron dos pastillas de hidrocodona en su bolsillo, un opioide de prescripción médica utilizado como analgésico. La presencia de este tipo de fármacos se suma a los antecedentes del jugador en el uso de medicación para el dolor tras múltiples cirugías.

'Mugshot' de Tiger Woods tras su detención el pasado viernes. | Martin County Sheriff / EFE

“He asumido el compromiso de tomarme el tiempo necesario para regresar en un lugar más saludable, fuerte y centrado, tanto personal como profesionalmente”, ha añadido Woods. “Agradezco su comprensión y apoyo, y pido privacidad para mi familia, mis seres queridos y para mí en este momento”.

No estará en Augusta

El jugador, de 50 años, no participará en los actos previstos en torno al próximo Masters de Augusta, entre el 9 y el 12 de abril, donde su presencia ya era dudosa antes del accidente.

Se trata del tercer episodio de este tipo en su trayectoria reciente. En 2021 sufrió un grave accidente en Los Ángeles que le provocó múltiples fracturas en las piernas. En 2017 fue detenido en Florida tras ser hallado dormido al volante; entonces reconoció el consumo de varios fármacos y completó un programa de rehabilitación.

Woods no compite desde 2024 y en los últimos años ha encadenado periodos de inactividad marcados por lesiones, intervenciones quirúrgicas y tratamiento del dolor asociado a ellas.