Tal día como hoy, hace exactamente diez años, la pista del Estadio Olímpico de Río de Janeiro presenció la consolidación definitiva de un mito. El 14 de agosto de 2016, madrugada del 15 en España, Usain Bolt cruzaba la meta de los 100 metros lisos deteniendo el crono en 9,81 segundos. Días después completarían la gesta sus oros en los 200 memtros y el relevo 4x100. Era su tercer triplete olímpico consecutivo tras Pekín 2008 y Londres 2012, aunque el relevo de 2008 le sería retirado posteriormente por el dopaje de su compañero Nesta Carter. "Ya soy el más grande", sentenció aquella noche bajo el cielo brasileño.
Un año después, en los Mundiales de Londres 2017, un desgarrador tirón muscular en su última recta le obligó a colgar definitivamente los clavos. Tenía 30 años, el mundo a sus pies y una pregunta flotando en el aire: ¿qué hace el hombre más rápido del planeta cuando tiene que frenar en seco?
De las pistas a los terrenos de juego
El primer impulso tras la retirada fue perseguir su otra gran pasión: el fútbol. Hincha confeso del Manchester United y apadrinado por su contrato vitalicio con la firma Puma, Bolt emprendió entre 2018 y 2019 una gira mundial de pruebas futbolísticas.
Entrenó con el Borussia Dortmund en Alemania, probó en Sudáfrica y Noruega, e incluso capitaneó un partido benéfico en Old Trafford. Su tentativa más seria llegó a finales de 2018 con el Central Coast Mariners de la liga australiana, donde llegó a marcar un doblete en un amistoso. Sin embargo, la falta de acuerdo económico y las carencias tácticas evidentes a sus 32 años pusieron fin al sueño tras apenas unos meses de prueba. El propio Bolt zanjó el capítulo entendiendo que su velocidad no bastaba cuando el balón echaba a rodar.
Patinetes y 'ghosting' empresarial
Tras los balones, llegaron los negocios. En mayo de 2019, el velocista irrumpió en el floreciente sector de la micromovilidad urbana cofundando Bolt Mobility –no confundir con la exitosa plataforma de movilidad fundada en Estonia por Markus Villig–. Con un gran despliegue mediático en París, el atleta no solo presentó una flota de patinetes y bicicletas eléctricas para reducir el tráfico de las grandes urbes, sino que mostró el prototipo del Bolt Nano, un minicoche eléctrico biplaza al estilo del Renault Twizy.
No obstante, la aventura empresarial acabó en vía muerta. A mediados de 2022, la compañía colapsó de manera repentina en más de 40 ciudades de Estados Unidos. De la noche a la mañana, la empresa dejó de operar, abandonó miles de patinetes inservibles en las aceras, dejó salarios impagados y cesó toda comunicación con los ayuntamientos afectados, en lo que la prensa estadounidense calificó como un ghosting corporativo en toda regla.
El golpe financiero: volatilizados 12 millones de dólares
Pero aquel revés empresarial no fue el peor trago económico del astro jamaicano. En enero de 2023, la vida de Bolt saltó a las secciones de sucesos y finanzas al ser víctima de uno de los mayores fraudes de la historia del Caribe.
El plan de pensiones que el atleta había estado alimentando desde 2012 en la firma de inversión Stocks and Securities Ltd, con sede en Kingston, se esfumó. De contar con un saldo superior a los 12,7 millones de dólares (unos 11,6 millones de euros), la cuenta de Bolt pasó a registrar de forma inexplicable apenas 12.000 dólares. El caso, provocado por una red de fraude interno en la entidad financiera que afectó a decenas de inversores, conmocionó a las autoridades de Jamaica y sumió al plusmarquista en un largo y complejo proceso judicial para recuperar los ahorros de toda su vida competitiva.
Kasi Bennett y la estabilidad familiar: tres 'rayos' en casa
Frente a la turbulencia de los negocios, la vida personal de Usain Bolt ha encontrado su puerto más firme junto a la modelo y empresaria jamaicana Kasi Bennett. Tras oficializar su noviazgo en 2016 –superando la sobreexposición mediática y los ecos de las fiestas tras los Juegos de Río–, la pareja ha formado una familia numerosa en Kingston.
En mayo de 2020 nació su primera hija, bautizada con un guiño ineludible a la carrera de su padre: Olympia Lightning Bolt. Un año después, en junio de 2021, la pareja dio la sorpresa al anunciar el nacimiento de sus hijos gemelos, Saint Leo Bolt y Thunder Bolt. A sus 39 años (que cumplirá el próximo 21 de agosto), la leyenda olímpica ha confesado en múltiples ocasiones que la paternidad exige un ritmo diferente, aunque con una regla clara para sus pequeños: "Les aconsejaré que no sigan mis pasos en el atletismo; la presión sería insoportable".
Una leyenda inalcanzable
Hace pocas semanas se le pudo ver en el Francia-España de las semifinales del Mundial de Fútbol compartiendo confidencias en las gradas del estadio de Dallas con el actual monarca de la velocidad, Noah Lyles, o entre figuras como David Beckham y Javier Bardem. Diez años después de haber reinado en las noches de la velocidad en Río 2016, Usain Bolt sigue convocando el mismo magnetismo que cuando volaba sobre el tartán. No en vano, los récords del hombre más rápido de la historia (9,58 segundos en 100 metros y 19,19 en 200, logrados en Berlín 2009) continúan imbatidos y parecen pertenecer a otra época. Se retiró de las pistas, pero como demostró en 2019 en Perú ganándole un esprint a una 'mototaxi' por pura diversión, el "Rayo" jamaicano siempre será el hombre que enseñó al mundo que diez segundos son suficientes para alcanzar la eternidad.