Andrea Ortuño, la mujer que sobrevivió al naufragio de un barco turístico en Indonesia en el que murieron cuatro familiares, ha señalado en un mensaje en redes sociales que está agradecida por lo que ha vivido con sus "4 ángeles" y que ahora "toca seguir por la mitad del equipo y honrarles" el resto de su vida.

Tras naufragar el barco en el que viajaban el pasado 26 de diciembre en aguas del Parque Nacional de Komodo, Andrea fue rescatada junto a su hija de 7 años, pero falleció su hija Lía, de 12 años, su marido, Fernando Martín, y un hijo de este, Mateo, de 9 años, mientras sigue desaparecido Quique, de 10 años, hijo de Andrea y una expareja.

La mujer, que ya ha regresado a Valencia tras haberse suspendido las labores de búsqueda en Indonesia, ha compartido un mensaje en el que afirma que tiene "el corazón roto a pedazos" pero "el alma llena del amor" que están recibiendo, y explica que cree en Dios, lo que le da "mucha calma", y sabe que "ellos ya están en el cielo".

"Con mis hijos he sentido la pureza del amor incondicional y nunca los olvidaré, les hablaré en presente porque ellos serán mi guía", afirma Andrea, quien se confiesa "afortunada de vivir un amor real" y asegura que está "locamente enamorada" de su marido, el exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF Fernando Martín.

"Elegimos ser felices y mejores juntos, y lo habíamos conseguido", reivindica Andrea, quien considera que sus familiares están a su lado y asegura que les va a honrar el resto de su vida, al tiempo que da las gracias "de corazón" por el apoyo recibido.

Los cuerpos de Fernando Martín y de los dos niños encontrados fueron incinerados en Indonesia, país que este viernes puso fin a la operación de búsqueda del pequeño que sigue desaparecido tras 15 días de rastreo exhaustivo de la zona del naufragio.