"Esta conferencia tiene lugar en un momento de preocupación global. Ya no podemos hablar de seguridad, sino de inseguridad". Son las palabras con las que ha inaugurado Wolfgang Ischinger, presidente de la Conferencia de Seguridad de Múnich y ex embajador alemán en EEUU. Ha dado paso al jefe del gobierno del Land de Baviera, Markus Söder, y luego a Friedrich Merz, que ha intervenido por primera vez como canciller federal alemán. Merz ha descrito el foro como un "sismógrafo" de la situación mundial, y en particular de las relaciones transatlánticas. Merz ha dejado claro que el vínculo transatlántico ha de mantenerse por interés mutuo, de EEUU y de Europa, y que los europeos tienen sus líneas rojas.

"El orden internacional está bajo destrucción", como dice el informe del foro. "Para Europa han terminado sus vacaciones de la historia", pero ha advertido a EEUU: "Por su cuenta no será una superpotencia".

"Hay un desafío al liderazgo de EEUU. Pero hay un deseo de liderazgos fuertes. La política de las grandes potencias tiene sus reglas. Muchas veces es impredecible. Hay una batalla por las esferas de influencia", ha dicho Merz. "Es un juego peligroso para los pequeños pero también para los grandes".

"Nuestros amigos están adaptándose a este nuevo mundo. Y los europeos también. Pero llegamos a diferentes conclusiones que la Administración Trump. Los europeos podemos conformar este mundo y defender nuestros valores si estamos unidos con determinación", ha añadido. "Si lo hacemos bien, saldremos más fuertes".

Para ello, Merz apunta: "Hemos de reforzarnos militarmente y reducir nuestras dependencias con inversiones masivas en seguridad y defensa; tenemos que seguir apoyando a Ucrania en su lucha contra el imperialismo ruso como lo hemos hecho en el último año". Merz se ha referido a la brigada alemana en Lituania como ejemplo del compromiso alemán con la defensa del flanco oriental. "Hemos de fortalecer Europa. Europa tiene que ser un jugador real". En este sentido, Merz ha destacado que no puede haber diferentes niveles de seguridad en Europa.

Rechazo a la batalla cultural de los MAGA

Ha apelado a los socios europeos para que se comprometan con una Europa fuerte. Y ha aludido a la división entre Europa y Estados Unidos. En concreto, se ha referido al discurso del vicepresidente de EEUU, JD Vance el año pasado. Entonces arremetió contra Europa por la migración masiva y lo que consideraba los ataques a la libertad de expresión. "La batalla cultural del movimiento MAGA no es lo que defendemos nosotros. La libertad de expresión termina aquí cuando las palabras se usan contra la dignidad humana y las leyes. No creemos en el proteccionismo sino en el libre comercio. Defendemos la lucha contra el cambio climático y la Organización Mundial de la Salud. Estamos convencidos de que podemos afrontar estos desafíos juntos", ha remarcado.

Pero ha insistido en que la OTAN sigue tiene sentido, y que el Pentágono lo sabe. Ha recordado cómo la confianza ha sido la base sobre la que se ha fundado la fortaleza de la OTAN. "Y es eso lo que da fuerza a EEUU también. En una era de rivalidad de potencias, EEUU sola no será poderosa".

El papel de Alemania

Debido a su potencial, su historia y su geografía. El canciller ha reiterado que su intención es convertir a la Bundeswehr en la fuerza convencional más poderosa de Europa. Ha señalado que está manteniendo conversaciones con el presidente francés, Emmanuel Macron, sobre la "disuasión nuclear europea", aunque en acuerdo con la OTAN. Ha considerado que, también en el ámbito económico, Europa ha dependido durante demasiado tiempo de Estados Unidos. Y ahora debe apostar por la cooperación con nuevos socios, desde Mercosur hasta la India.

Pero Friedrich Merz ha subrayado muy cuidadosamente que, en este proceso, Alemania "nunca irá sola, siempre con sus aliados". "No volveremos a la utopía de la hegemonía independiente", señaló. Ha hecho un llamamiento a los demás grandes países europeos, incluida Polonia, para que se sumen a la construcción de esta "Europa soberana". Y recordó las palabras de Radosław Sikorski de hace 15 años, cuando dijo que temía más la inactividad alemana que el poderío alemán. 

En el turno de preguntas, Merz ha contestado a Ischinger sobre las opciones de que se llegue pronto a la paz en Ucrania. Según el canciller alemán, Rusia está dando pruebas de que no está dispuesta a negociar la paz porque ataca a civiles y las infraestructuras básicas sin tregua. "Rusia ha de estar militar y económicamente exhausta para aceptar una paz justa. Estamos cerca pero aún no es el momento"