Omán confirmó este jueves avances en las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear iraní y anunció que las conversaciones continuarán la próxima semana con una ronda técnica en Viena.
El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al-Busaidi, confirmó a través de la red social X "progresos significativos en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán". "Reanudaremos las conversaciones pronto tras consultas en las capitales pertinentes. Las discusiones a nivel técnico se celebrarán la próxima semana en Viena. Agradezco a todos los implicados sus esfuerzos: los negociadores, la Agencia Internacional de la Energía Atómica y el Gobierno de Suiza como anfitrión”, agregó.
El mensaje difundido tras la última ronda celebrada en Ginebra apunta a un clima más constructivo después de semanas marcadas por declaraciones cruzadas y advertencias militares en la región.
Omán vuelve así a desempeñar un papel central como mediador entre Washington y Teherán una función que ya ha ejercido en anteriores crisis regionales. Mascate mantiene canales abiertos con ambas capitales y actúa como intermediario en conversaciones indirectas destinadas a evitar una escalada mayor en Oriente Próximo. Las reuniones recientes se celebraron en Suiza país que históricamente ha servido de canal diplomático entre Estados Unidos e Irán en ausencia de relaciones diplomáticas formales
El anuncio de una ronda técnica en Viena es especialmente relevante porque la capital austríaca alberga la sede de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, organismo clave en cualquier acuerdo que incluya mecanismos de verificación y supervisión del programa nuclear iraní. Las conversaciones técnicas suelen centrarse en los límites al enriquecimiento de uranio los sistemas de inspección y verificación y la secuencia de alivio de sanciones a cambio de compromisos nucleares concretos.
Aunque no se han hecho públicos detalles específicos sobre los avances, el término "progresos significativos" sugiere que las partes podrían estar acercando posiciones al menos en aspectos procedimentales o en la definición de una hoja de ruta común. El diálogo se produce en un contexto de elevada tensión regional y tras meses de advertencias estadounidenses sobre las actividades nucleares iraníes mientras Teherán insiste en que su programa tiene fines civiles y que está dispuesto a negociar siempre que se respeten sus líneas rojas.
El hecho de que ambas delegaciones acepten continuar el proceso tras consultas en sus respectivas capitales indica que ninguna de las partes quiere cerrar la vía diplomática. La ronda prevista en Viena la próxima semana será determinante para comprobar si el impulso político se traduce en avances técnicos concretos y sostenibles en el tiempo.
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