El Ejército israelí ha anunciado este lunes una nueva oleada de bombardeos contra "el corazón de Teherán", la capital iraní. "Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están llevando a cabo ataques contra objetivos del régimen terrorista iraní en el centro de Teherán", afirma un comunicado militar, sin ofrecer más detalles.

Ayer domingo, Netanyahu afirmó durante una visita a la ciudad sureña de Arad, tras el impacto de un misil iraní, que Israel está "aplastando" al enemigo y "ganando la batalla" contra Irán; al tiempo que llamó a otros países a unirse a esta ofensiva que el Ejército israelí estima que durará al menos varias semanas.

El anuncio castrense ha sido publicado apenas una hora después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera que había ordenado a su Departamento de Guerra posponer durante cinco días los ataques militares contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes y mantuviera "conversaciones muy buenas y productivas" con Irán. Además en la cadena Fox ha declarado hace escasas horas que "Irán realmente quiere llegar a un acuerdo" y que esto "podría suceder en los próximos cinco días".

Medios iraníes han negado las conversaciones con Washington y aseguraron que el estrecho de Ormuz continuará cerrado poco después del anuncio del presidente estadounidense.

No ha habido ni hay negociaciones en curso, y con este tipo de guerra psicológica ni el estrecho de Ormuz volverá a su situación previa al conflicto ni regresará la calma a los mercados energéticos”, ha informado la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria.

Los mismos medios han atribuido la respuesta de EEUU a su anuncio en el que la semana pasada Teherán había advertido de que en caso de sufrir nuevos ataques contra su infraestructura energética su respuesta no iba a tener "contención". Irán dejó claro que la represalia llevada a cabo hasta ahora había utilizado solo "una fracción" de su capacidad, amenazando con minar todo el golfo Pérsico y atacar las centrales eléctricas.