El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa han confirmado que los preparativos para las celebraciones de Semana Santa y Pascua en la Iglesia del Santo Sepulcro han sido resueltos en coordinación con las autoridades locales. Tras un acuerdo con la Policía de Israel, se ha asegurado el acceso de los representantes de las iglesias para llevar a cabo las liturgias y preservar las antiguas tradiciones pascuales en este lugar sagrado.

Debido al actual estado de guerra, las restricciones vigentes sobre las reuniones públicas se mantienen por el momento. Por esta razón, las instituciones eclesiásticas han anunciado que todas las oraciones y liturgias serán transmitidas en directo para que los fieles, tanto en Tierra Santa como en el resto del mundo, puedan seguir las ceremonias a pesar de las limitaciones de acceso.

Las autoridades religiosas han expresado su "sincero agradecimiento" al presidente de Israel, Isaac Herzog, por su intervención y atención inmediata ante esta situación. Asimismo, han valorado el apoyo de diversos jefes de Estado y funcionarios internacionales que han manifestado su cercanía y han defendido firmemente la importancia de proteger la libertad de culto en la región.

En su declaración, las Iglesias subrayaron que la fe es un valor humano supremo compartido por diversas religiones y que, especialmente en tiempos de conflicto, salvaguardar el culto es un deber fundamental. Por ello, mantienen un diálogo continuo con la Policía de Israel para garantizar que las prácticas religiosas se realicen respetando tanto la seguridad como la importancia espiritual para millones de creyentes.

La resolución de este conflicto se produce tras un tenso episodio ocurrido el pasado Domingo de Ramos, cuando la policía israelí impidió al cardenal Pierbattista Pizzaballa acceder a la Basílica para oficiar una misa privada con solo tres acompañantes, a pesar de que el grupo cumplía con el límite de aforo de 50 personas establecido por la guerra con Irán. Ante la gravedad del incidente, el primer ministro Benjamín Netanyahu revocó la prohibición la madrugada de este lunes, emitiendo un comunicado en el que ordenó otorgar al Patriarca Latino "acceso pleno e inmediato" al Santo Sepulcro, rectificando así su decisión inicial de vetar la entrada por supuestos motivos de seguridad.

Este bloqueo previo generó una inmediata ola de consternación internacional y condenas por parte de líderes de España, Italia, Francia y otros países europeos. A estas críticas se sumó el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, quien calificó la medida de injustificable y señaló un trato desigual por parte de las autoridades, argumentando que las restricciones no se estaban aplicando con la misma severidad en los rezos judíos y que la presencia de apenas cuatro representantes católicos no suponía riesgo alguno para la seguridad.

Finalmente, el Patriarcado Latino y la Custodia reafirmaron su compromiso con el diálogo y la preservación del Status Quo. Al mismo tiempo, elevaron una plegaria por el fin de la "trágica guerra" que afecta a la región, mostrando su preocupación por las graves consecuencias que el conflicto está dejando en toda la población.