Atenas da un paso al frente en su modernización militar con tecnología de diseño propio y alianzas estratégicas para blindar su espacio aéreo ante el creciente despliegue armamentístico de Turquía. El ministro de Defensa griego, Nikos Dendias, ha enviado un mensaje claro, la respuesta a los desafíos de seguridad en la región ya no dependen exclusivamente de importaciones, sino a una naciente industria de defensa nacional.

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La respuesta se llama 'Centaur'

Durante un reciente mitin del partido heleno Nueva Democracia en Tesalónica, el ministro Nikos Dendias abordó los retos defensivos del país y expuso la principal preocupación estratégica de Atenas: la proliferación de vehículos aéreos no tripulados (UAV) hostiles que pueden amenazar su territorio. Según sus propias palabras: "¿Cómo afrontamos la situación con un país que produce una enorme cantidad de drones y que ha optado por amenazar a Grecia?".

La respuesta del gobierno griego se ha materializado con la creación del sistema antidrones Centaur, desarrollado conjuntamente por el Centro de Innovación Helénico y la Industria Aeroespacial Griega (HAI). Recientemente ha sido probado en condiciones de combate real a bordo de fragatas griegas, como la Psara, operando en el Mar Rojo, donde logró interceptar y neutralizar amenazas aéreas. Al operar mediante contramedidas electrónicas avanzadas (soft-kill), el sistema interfiere la señal de navegación y el enlace de datos de los drones enemigos, cegándolos con un alcance de más de 150 kilómetros de distancia, según declaraciones del propio ministro durante la 88ª Feria Internacional de Tesalónica de 2024.

La disputa del Egeo

El principal destinatario de las palabras del ministro podría ser Turquía. La relación entre ambos países ha estado marcada durante las últimas décadas por profundas fricciones sobre la soberanía territorial en el mar Egeo, los derechos de exploración de hidrocarburos en el Mediterráneo Oriental y el estatus inestable de la isla de Chipre.

Según un reporte del CNAS (Center for a New American Security), Turquía ha emergido como una superpotencia mundial en la producción de drones. Por ello, en Grecia, la capacidad de su vecino oriental para desplegar enjambres de drones económicos y modernos, como los modelos Bayraktar TB2 o el Akinci, a escasos kilómetros de las islas griegas supone una vulnerabilidad táctica. El Centaur está diseñado para contrarrestar esa asimetría. 

El 'Iron Dome' heleno

El despliegue del sistema Centaur es solo la punta de lanza de una reestructuración mucho más profunda en la armada helena. Consciente de que los drones tácticos son solo una fracción de la amenaza, el gobierno griego ha acelerado la creación de un paraguas de defensa antiaérea y antimisiles, bautizado como el 'Escudo de Aquiles'.

Este sistema integral, profundamente inspirado en la Cúpula de Hierro (Iron Dome) de Israel, busca blindar el cielo continental y el vasto archipiélago de islas egeas. Según el Instituto de Estudios Estratégicos Heleno (ELISME), este sistema incluiría características como la capacidad escalonada para identificar y derribar desde pequeños drones kamikaze y cohetes de corto alcance, hasta misiles balísticos y cazas de combate.