Una riada de enorme violencia ha arrasado este miércoles varias localidades del norte de Nepal, cerca de la frontera con el Tíbet, en China. La avenida de agua llegó alrededor de las 9.15 horas al río Bhote Koshi y golpeó con especial fuerza las zonas de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, en el distrito de Rasuwa.

PUBLICIDAD

Las imágenes muestran cómo el agua y el lodo se llevan por delante carreteras, mercados, viviendas, vehículos y varias infraestructuras hidroeléctricas.

En uno de los vídeos difundidos, todavía pendiente de verificación, una multitud corre para ponerse a salvo mientras una enorme masa de agua arrastra autobuses y decenas de vehículos estacionados. La riada también provoca el derrumbe de edificios y levanta una gran nube de polvo y escombros.

Las autoridades nepalíes informan de al menos 55 fallecidos y 403 personas cuyo paradero se desconoce, entre ellas 341 ciudadanos extranjeros. Según el nuevo balance, dos españoles figuran entre los extranjeros desaparecidos.

Los equipos de rescate buscan además a numerosas personas con las que se ha perdido el contacto y trabajan en una zona de difícil acceso, mientras las autoridades advierten de que el número de víctimas podría aumentar.

El ministro de Exteriores de Nepal ha señalado que, de forma preliminar, el desastre podría haber sido provocado por un terremoto, que habría desencadenado un deslizamiento de tierra y bloqueado temporalmente el cauce del río.

La resolución se enmarca dentro de un paquete de diez acuerdos aprobados por el Consejo de Ministros con el objetivo de acelerar los trabajos de salvamento, auxilio y reconstrucción tras el siniestro, según dio a conocer la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA).

Para atender la urgencia, el Gabinete instruyó el despliegue de helicópteros militares y de compañías privadas con el fin de evacuar a los heridos, trasladar a los damnificados hacia zonas seguras y concentrar todos los medios operativos disponibles sobre el terreno.

Asistencia humanitaria y reconstrucción de infraestructuras

Asimismo, las autoridades dictaminaron la gratuidad de la atención médica para los lesionados, el suministro de refugio y manutención para las familias que han perdido sus hogares, así como compensaciones económicas inmediatas para los allegados de las víctimas mortales en virtud de la normativa legal.

En el ámbito logístico, el Gobierno instó a despejar con carácter prioritario las vías terrestres colapsadas, garantizar la restitución de los servicios de agua, luz y comunicaciones, además de destinar partidas para la reparación de la infraestructura pública.

La medida que declara la zona de desastre mantendrá su vigencia a lo largo de un trimestre en las demarcaciones perjudicadas dentro del distrito de Rasuwa.

La riada sorprendió a primera hora de la jornada a diversos núcleos urbanos de Rasuwa, provocando destrozos de consideración en la red vial, zonas comerciales, áreas residenciales y obras hidroeléctricas. Entretanto, los equipos de emergencia prosiguen sobre el terreno con las labores de rastreo para localizar a los supervivientes atrapados.

Enclave turístico

Al menos 341 extranjeros figuran entre las 403 personas desaparecidas tras la riada que golpeó este miércoles el norte de Nepal, según el nuevo balance de las autoridades nepalíes. Entre ellos se encuentran dos ciudadanos españoles.

El anterior recuento de la Junta de Turismo de Nepal (NTB) situaba en 384 el número de personas desaparecidas, de las que 291 eran extranjeros. El nuevo balance eleva ambas cifras a 403 desaparecidos y 341 extranjeros.

Los desaparecidos se encontraban en la zona afectada o transitaban por ella cuando una riada repentina golpeó la cuenca del río Bhote Koshi, en el distrito de Rasuwa, cerca de la frontera con el Tíbet (China).

La zona afectada es un enclave frecuentado por turistas y viajeros, lo que explica la elevada presencia de extranjeros entre las personas cuyo paradero se desconoce. Las autoridades y las agencias de viajes trabajan para identificar y localizar a todos los desaparecidos.

La riada causó además graves daños en carreteras, puentes, asentamientos e infraestructuras, mientras los equipos de emergencia continúan las operaciones de rescate para localizar a posibles supervivientes.