Tras el incendiario discurso de Donald Trump frente a la Asamblea General de la ONU, en el que amenazó con "aniquilar" a Irán, este miércoles ha tocado el turno de réplica para la República Islámica. Su presidente, Masoud Pezeshkian, ha tomado la palabra durante la inauguración del 81 periodo de sesiones del órgano principal de la ONU. Y lo ha hecho con un claro objetivo: confrontar las palabras del presidente estadounidense, que ayer acusó a Irán de patrocinar el terrorismo.
"Nosotros hemos sido víctimas del terrorismo", ha asegurado Pezeshkian ante los Jefes de Estado y de Gobierno congregados en Nueva York, en referencia a los ataques que ha sufrido en los últimos meses por parte de EEUU e Israel. Lo ha hecho sin la presencia de la delegación estadounidense, que ha abandonado la sala cuando el presidente iraní ha salido al estrado.
Durante su discurso, ha recordado que, durante sus ataques del 28 de febrero, Washington y Tel Aviv asesinaron al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. También ha hecho referencia al bombardeo contra una escuela infantil, en el que más de un centenar de personas perdieron la vida, en su mayoría niñas: "Eran inocentes, no habían cometido ningún crimen", ha lamentado sobre el ataque cometido por las Fuerzas Aéreas de EEUU.
En este sentido, ha criticado el "doble rasero" de la comunidad internacional, especialmente en lo que respecta a EEUU e Israel, quienes han atacado a la República Islámica "equipados con lo último en tecnología y sistemas de armas". "Aquellos que son terroristas y entrenan y protegen a terroristas nos describen como tales", ha denunciado Pezeshkian."
"Derecho" a un programa nuclear
Sobre esta supuesta doble vara de medir, el mandatario iraní ha señalado directamente a Israel, a quien ha culpado del "brutal asesinato" de 80.000 civiles en la Franja de Gaza.
También ha criticado con dureza el programa nuclear de Tel Aviv que, según ha asegurado, se encuentra en posesión de la bomba nuclear sin someterse a ninguna inspección ni formar parte del Tratado de No Proliferación. "Pero se pide a los inspectores que vengan a Irán", ha apostillado, mostrándose muy crítico contra las sanciones a su país por esta cuestión.
"Irán no acepta que la tecnología nuclear esté a disposición exclusiva de un puñado de países. No nos inclinaremos ni renunciaremos al derecho que nos pertenece por naturaleza", ha sentenciado Pezeshkian. Aun así, ha querido dejar claro que la República Islámica solo persigue usos pacíficos de la energía nuclear, que considera un elemento "fundamental" para el progreso de su país.
Así lo ha resumido: "Ni armas nucleares, ni limitaciones a la tecnología nuclear con fines pacíficos".
Dirigiéndose directamente a Donald Trump y en respuesta a sus palabras de ayer, Pezeshkian le ha trasladado que la resistencia del pueblo iraní se incrementará según aumenten las presiones por parte de Washington. Por ello, ha querido dejar claro que la República Islámica está dispuesta a dialogar por la vía diplomática, "pero sin aceptar el lenguaje de la fuerza". "Nunca inclinaremos la cabeza ni hincaremos la rodilla", ha concluido.
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